Conmemoración del
Sexto Aniversario de la Muerte de Francisco Mosquera
Saludamos
de manera especial, la presencia de Don Francisco Mosquera, padre
de nuestro entrañable fundador y a Stella y Gerardo sus
hermanos.
Amigos
y Compañeros:
Los dos males más profundos de la actual situación
del país, son indiscutiblemente la quiebra de economía
y la violencia generalizada:
Pacho Mosquera predijo, cual profeta del proletario colombiano,
las calamidades que se le venían a la nación y al
pueblo colombiano con la apertura y con la violencia. Frente a
la primera en el artículo por la soberanía económica,
resistencia civil, escrito en 1992, planteó: “¿No
tiende acaso la tan zarandeada apertura hacia la plena colonización
de Latinoamérica? ¿No nos vaticina daños
sin cuento, como las quiebras en la incipiente producción;
la subasta d los bienes públicos; el apoderamiento de recursos,
servicios y plantas fabriles por parte de los monopolios extranjeros;
la supresión de las reivindicaciones laborales; los despidos
sin tasa ni medida en los sectores públicos y privados;
el endémico y doloroso espectáculo de las ocupaciones
informales; el establecimiento de las tenebrosas maquilas; la
dolarización de la economía; la eliminación
de aranceles junto a la consiguiente alza de los impuestos indirectos,
antitécnicos y regresivos, y en fin, la ruina con rostro
macabro?”
“Si
los colombianos anhelan preservar lo suyo, sus carreteras, puertos,
plantaciones, hatos, pozos, petroleros, minas, factorías,
medios de comunicación y de transporte, firmas constructoras
y de ingeniería, todo cuanto han cimentado generación
tras generación; y si, en procura de un brillante porvenir,
simultáneamente aspiran a ejercer el control soberano sobre
su economía, han de darle mayores proyecciones a la resistencia
iniciada contra las nuevas modalidades del vandalismo de la metrópoli
americana, empezando por cohesionar a la ciudadanía entera,
o al menos a sus contingentes mayoritarios y decisorios que protestan
con denuedo pero en forma dispersa. Entrelazar las querellas de
los gremios productivos, de los sindicatos obreros, de las masas
campesinas, de las comunidades indígenas, de las agrupaciones
de intelectuales, estudiantes y artistas. Sin excluir al clero
consecuente ni a los estamentos patrióticos de las Fuerzas
Armadas, de manera que, gracias a la unión, los pleitos
desarticulados converjan en un gran pleito nacional”.
Cuando
a diez años de la apertura los planteamientos de Pacho
se hacen cada vez más clarividentes. De manera magistral
alertó sobre los problemas del terrorismo, la violencia,
de la “guerra” y la “paz”.
En el
articulo, no concurriremos a la llamada Comisión de Paz,
en septiembre de 1982:
“EL MOIR no ha impetrado la paz, entre dos cosas, porque
no ha declarado la guerra”.
“En
cuanto a la admistía la consideramos una negociación
entre el gobierno y las agrupaciones alzadas en armas, en la cual
no nos compete intervenir. Nosotros simplemente esperamos, primero
que a la poste salgan favorecidos unos métodos y una táctica
revolucionarios y correctos, y, segundo, que en ningún
momento dicha gestión sirva para ocultar aún más
la índole antinacional y antipopular de los nuevos administradores
de la vetusta república”.
En el
articulo secundamos la protesta de las Centrales Obreras, en Febrero
de 1989: “Esta posición se desprende del análisis
hecho sobre la grave situación de la hora y que nos llevó
a proponer, cual lo hemos explicado en varias ocasiones, un frente
que resguarde la soberanía de la nación, civilice
la contienda política, pugne por la producción nacional
y prohíje las reivindicaciones del pueblo”.
En la
por la soberanía Económica, Resistencia Civil: “Ningún
fenómeno retrata mejor la vacuidad de Gaviria que el manejo
complaciente y equívoco otorgado a la pacificación,
cuyos diálogos ni adelantan, ni concluyen. En la ronda
inicial, llevada a efecto en territorio venezolano, se adoptó
cualquier suerte de temas, económicos, políticos,
filosóficos y bélicos, dejándose en el aire
justamente uno, el que preocupa a las distintas clases y capas;
la cesación del terrorismo, el desarme, el reintegro de
los alzados a la vida civil. Pero no. Esas partidas de insurrectos
errantes persisten en el truco de concertarlo todo para no atenerse
a nada si se altera algo. Lo cual viene ocurriendo desde los primeros
contactos en el periodo de Turbay. Entre tanto el país
contempla atónito como se secuestra a granel, se mata a
seres inocentes y se destruye con safía la infraestructura
de las áreas productivas”.
De igual
forma lo hizo sobre los falsos antiimperialistas:
“No es extraño que los
mandatarios latinoamericanos se barnicen de izquierdistas, protestando
públicamente contra determinadas acciones piráticas
del imperialismo, como lo hicieron ante la ofensiva emprendida
por Inglaterra y Estados Unidos sobre las Malvinas; sin embargo,
no fue más que eso, unos cuantos brochazos de latinoamericanismo,
pues se cuidaron de adoptar la menor medida eficaz en pro de los
argentinos y algunos llegaron hasta colaborar furtivamente con
la expedición punitiva”.
En el artículo, causa efectos de la última crisis,
de septiembre de 1984: “... no sería aventurado aseverar
que el cruce de impugnaciones entre el césar y su procónsules,
lejos de generarse en la penuria de los niveles de vida de la
región, se circunscribe al regateo del botín”.
“incuestionablemente el atascamiento
de los negocios y la declinación de su rentabilidad agrietan
las otrora lucrativas y cordiales afinidades de los accionistas
de la hazaña expoliadora. Empero, como los asustan los
mismos fantasmas, pondrán a funcionar a una voz y a todo
vapor, los complejos engranajes gubernamentales, exprimirán
hasta las heces los denarios públicos, y les darán
largas, en tanto las circunstancias lo permitan, a las definiciones
espinosas y controvertibles, propendiendo a soluciones de transacción,
las que menos perjudiquen a unos y otros. Moraleja: hay quienes
e insultan en las avenidas y se reconcilian en las callejuelas”.
Callejuelas de las cuales nunca salieron Samper ni Serpa.
Sus libros y sus escritos cobran cada
vez más vigencia y actualidad. Estudiar, estudiar a Pacho.
El estudio del pensamiento de Pacho son parte de nuestras tareas
permanentes.
Perseverando en los principios esclarecidos
por Mosquera, perseverando en la paciente labor de superar sobre
la marcha nuestras debilidades, armados con el pensamiento de
Francisco Mosquera, el tiempo y los acontecimientos nos vienen
dando y nos darán plenamente la razón, en cada aspecto
del debate que iniciáramos en el seno de nuestro partido
traicionado.
Perseverando por reconstruir el Partido
dentro de la clase obrera, volver a extenderlo al campo, vinculándonos
a todas las capas del pueblo afectado por la apertura, derrotando
todo tipo de vacilaciones, construiremos el más amplio
frente antiimperialista.
Los acuerdos de carácter nacional
celebrados en Medellín con las fuerzas de Pedro Contreras,
Libardo Botero, Ramiro Rojas y nuestra fuerza, en torno a criterios
claros, de desarrollarse y cumplirse cual los pactamos serán
un instrumento importantísimo en dicha tarea.
Acuerdo que contemplan la lucha por:
1. La soberanía económica y la integridad territorial.
2. La defensa de la producción nacional contra la apertura
económica. Defensa del patrimonio público contra
las privatizaciones.
3. La defensa de los derechos de los trabajadores y del pueblo
colombiano.
4. La erradicación del terrorismo y el alentado personal
como método para dimitir las contradicciones políticas
y sociales.
Las contradicciones exacerbadas por
las medidas del imperio serán caldo de cultivo excelente
para nuestras propuestas y para nuestro desarrollo. Aprovechémoslas.
Somos la única fuerza que no nos quejamos de la situación,
porque sabemos y sabíamos de su inminencia, sólo
nos queda ponernos al frente de cuanta batalla las masas libren,
reconstruir el partido, construir el frente de forma paciente
pero efectiva. La presente campaña servirá de germen
del frente que necesita el momento histórico, nos extenderá
a más barrios, ciudades y departamentos. La campaña
de educación que no suspenderemos, nos consolidará
las nuevas promociones. Entre más profunda sea la crisis
más argumentos tendremos para unir el pueblo, para organizarlo
y para mostrarle la senda de lucha que debemos recorrer.
Aprovechar la campaña en el
último año del milenio, aprovecharla al máximo
es la consigna. Que no se quede ni una casa, ni un conjunto, ni
un barrio, ni una oficina, donde quiera que desarrollemos nuestra
labor, donde no se haga una reunión con nuestro candidato.
Pacho:
Hoy a seis años de su fallecimiento te venimos a dar con
nuestra ofrenda floral, este pequeño parte de victoria.
Hoy podemos aventurarnos a deciros que
las banderas del MOIR, del auténtico MOIR de Francisco
Mosquera volverán a alegrar las calles y veredas de Colombia.
Tus detractores cada vez más enredados en sus propios desvaríos
ningún futuro tendrán. No pasarán.
Tu inmenso acervo ideológico,
político y científico y tu ejemplo, fructificarán
en los mejores hijos de tu pueblo.
¡GLORIA ETERNA AL CAMARADA FRANCISCO
MOSQUERA¡
CAMARADA FRANCISCO MOSQUERA, TU PENSAMIENTO SERA NUESTRA GUIA¡
CAMARADA FRANCISCO MOSQUERA, ¡PRESENTE¡ ¡PRESENTE¡
¡PRESENTE¡
Intervención
del compañero Jairo Gutiérrez en el Cementerio Central,
Bogotá Agosto 1 de 2000.