Ante una Intervención
del Senador Jorge Enrique Robledo
El 19 de abril de 2005, en la Plenaria
del Senado, el Senador Robledo aseveró que: Se Debe Prepagar
la Deuda Externa.
"Quiero insistir por último
en lo relacionado con prepagar deuda externa. Voy a detallar un
poco. ¿Cuál es el lío, que quizá mucha
gente ignore? La cuestión es muy sencilla. Colombia ha
contraído deuda con intereses en dólares al 7,5
por ciento anual, en promedio. Y las reservas que tenemos en caja,
guardadas en bancos en el exterior, no las tenemos ni siquiera
al dos por ciento, en números redondos. Esta es, además,
una ecuación en la que buena parte de las reservas colombianas
son en cierto sentido ficticias, porque obedecen es a un endeudamiento
externo. Pero con una diferencia bárbara de tasas de interés.
Lo que nosotros pagamos por el costo del dinero es tres veces
más de lo que recibimos por ese mismo dinero. Entonces
a cualquiera se le ocurre una salida obvia: por qué no
cogemos reservas y pagamos deuda, y con eso bajamos el endeudamiento
y nos ganamos unos dólares en una operación elemental
de tasas de interés. Esto lo viene planteando el senador
Luis Guillermo Vélez desde hace rato. Javier Fernández
Riva y Eduardo Sarmiento Palacio. Y han demostrado hasta la saciedad
cómo el nivel de reservas en dólares es muy alto.
Porque también es sabido que, en el ordenamiento global,
los países deben mantener un monto de reservas, porque
si no se les pueden crear otro tipo de problemas. Si se bajan
mucho, le sirven de pretexto al capital especulativo para golpear
la tasa de interés de estos países. Pero repito,
el actual nivel de reservas es superior al que los propios estudios
técnicos aconsejan tener.
Esto se ha planteado desde hace rato
y sigue en pie el debate. Se planteó en el momento en que
la deuda se cotizaba 30 por ciento más barata que hoy,
un momento perfecto para hacer este intercambio de dineros. Pero
el neoliberalismo y todas las concepciones ortodoxas adujeron
que no se podía, que era imposible y hubo todo tipo de
descalificaciones. Poco a poco los neoliberales entraron en razón
o alguien cambió la orden y en el último año
se han prepagado mil setecientos millones de dólares. ¿Cuál
es la discusión que hay que hacer? Primero, contar la historia
y que se sepa que el gobierno no tenía razón. Pero
ahora ha surgido el problema de que vuelven y advierten que no
van a prepagar un centavo más. Y entonces uno se pregunta,
por qué no van a prepagar un centavo más, si las
cifras aconsejan seguir haciéndolo. Sea un capricho o sea
cualquier otra razón, esta es una de las incógnitas.
Pero lo cierto es que no hacerlo les está costando a los
colombianos sudor y lágrimas, porque supone la pérdida,
en una operación financiera absurda, de unas sumas importantes
de dinero. Es bueno que se sepa que por cada mil millones de prepago
hay un ahorro anual de cincuenta millones de dólares".
QUÉ PENSABA FRANCISCO MOSQUERA
AL RESPECTO?
“Se descarta que los países
entrampados sean capaces, antes del próximo siglo, de cubrir
sus pasivos, emprender el desarrollo y suavizar las tensiones.
Si no progresaron mientras recibieron los empréstitos,
mucho menos a la hora de restituirlos. El dilema se ha reducido
a lo siguiente: si cancelan, no comen; y si no comen, ¿quién
cancela?”. (Causas y efectos de la última crisis,
septiembre de 1984).
“A causa de este factor (el servicio
de la deuda externa), sencillo y a la vez complejo, muchas cosas
trascendentales están comprometidas: las finanzas públicas,
el desarrollo económico, el bienestar del pueblo, la autodeterminación
nacional. El país ha sido entrampado y sin contraprestación
ninguna”. (Secundamos la protesta de las cuatro centrales,
febrero de 1989).
“…de una deuda externa
cuyo servicio representa el mayor escollo para el crecimiento
nacional…”. (El 27 de mayo, otro 11 de marzo, Mayo
1990).
NUESTRO COMENTARIO
Como se puede observar la posición
asumida por Robledo no tiene nada que ver con la que históricamente
ha enarbolado el MOIR y se asemeja mucho a la de los liberales
de “izquierda”.
En 1993, el país debía,
en cifras redondas, US$19.000 millones, entre ese año y
2004, se han cancelado US$47.000 millones y hoy se adeudan US$36.000
millones. Un lucrativo negocio para la usurera banca extranjera
que el mencionado Senador pide que se atienda con mayor premura.
Los excedentes en las reservas internacionales, efectivamente
colocadas a tasas de interés desfavorables, no se deberían
utilizar en cumplir por anticipado con los pagos de la deuda,
sino en inversiones del orden productivo, o en el disminuido gasto
social.
¿No están clamando diversos
sectores, incluido el del Senador Robledo, por recursos frescos
para la ampliación de la Refinería de Cartagena?
¿No está urgida de inversión de capital nacional
la descaecida economía colombiana? ¿No se arguye
que hay que desmejorar el sistema pensional porque existe un altísimo
déficit fiscal, producido por esta causa?
MOIR – LINEA FRANCISCO MOSQUERA
Junio de 2005