Hace 30
Años Despedimos a Mao Tse Tung en su Memoria Preservaremos
su Legado
El Proletariado
Culminará la Obra de Mao Tsetung (*)
Camaradas
Comité Central del Partido Comunista de China
Pekín, China
Cuando el Partido Comunista
de China dio la infausta noticia de que el camarada Mao Tsetung
había muerto en la madrugada del 9 de septiembre y ésta se conoció
en segundos en el orbe entero, los obreros, los pueblos y las
fuerzas y personas progresistas de los cinco continentes lloraron
la pérdida irreparable de su más querido y respetado dirigente
internacionalista. Hondo y doloroso impacto produce en todo el
mundo el vacío inconmensurable que deja el fallecimiento del camarada
Mao Tsetung. Diversas personalidades, jefes de gobierno, líderes
de movimientos y partidos se han apresurado a reconocer en el
máximo representante de los 800 millones de seres del pueblo chino,
a una de las figuras estelares de este siglo y a uno de los conductores
políticos que más profundamente han incidido en grandes transformaciones
históricas. La maravillosa epopeya de su vida al servicio de la
causa de la clase obrera y la sabiduría de su pensamiento comprobada
en innumerables batallas triunfales como guía segura de quienes
luchan por la revolución y el progreso, colocan a Mao Tsetung
entre los benefactores esclarecidos de la humanidad. Aplicó el
marxismo-leninismo a las condiciones concretas de lucha que le
correspondió vivir, lo enriqueció y llevó a una etapa más alta
de su desarrollo. A partir del proceso original, constante y acelerado
de la revolución china durante cincuenta años, su obra magistral
y monumento vivo a su talento creador, Mao Tsetung no sólo contribuyó
a cambiar la fisonomía del mundo, sino que sistematizó genialmente
las leyes universales del cambio social válidas para todos los
países. Leal discípulo de Marx, Engels, Lenin y Stalin, Mao Tsetung
pasa junto a ellos, concluido el ciclo de su existencia, a completar
la gloriosa galería de los inmortales maestros del proletariado.
Como heredero legítimo de las excelsas virtudes milenarias del
pueblo chino, cuya historia sin par está llena de múltiples acciones
heroicas, de aguerridos combatientes en defensa de la justicia
y la verdad, de notables científicos, pensadores y artistas, Mao
Tsetung fue depositario de sus mejores tradiciones revolucionarias
y encarnación de sus más nobles y hermosos ideales. Por eso Mao
se constituyó en el centro aglutinante y orientador de la nación
más populosa de la Tierra, construyó el glorioso y correcto Partido
Comunista de China, factor dirigente de la revolución china, organizó
prácticamente de la nada un invencible ejército popular, derrotó
a todos los enemigos internos y externos del país y fundó la República
Popular China, hoy la patria socialista de una cuarta parte de
la humanidad. En un tiempo relativamente corto China se convirtió
de una vasta región ocupada, dividida y económicamente atrasada,
en un país independiente, unido, grande y próspero, avanzada de
la revolución mundial y ejemplo inspirador de todos los revolucionarios
del planeta. Y por eso miles de millones de personas al mirar
consternadas hacia la tumba recién abierta, se explican este portentoso
fenómeno de la época con la exclamación de que ¡sólo un pueblo
como el pueblo chino, podía producir un dirigente como el dirigente
Mao!
Pero el camarada Mao
Tsetung no se desveló únicamente por el pueblo chino. El porvenir
de los países que han instaurado el socialismo, la emancipación
de los proletarios de las naciones burguesas y la liberación de
las inmensas masas de las colonias y neocolonias sometidas a la
sojuzgación imperialista, fueron objeto permanente de sus preocupaciones.
Proclamó que China jamás procurará el hegemonismo y, por el contrario,
será siempre la segura retaguardia de los países que combaten
por su independencia y soberanía. Apoyó fervorosamente todas las
lides del proletariado y los pueblos por la democracia, la revolución
y el socialismo y por el logro de un mundo sin naciones oprimidas
ni opresoras, sin esclavos ni esclavistas, sin hambres y sin guerras.
Sin embargo, el camarada Mao señaló con agudeza inigualable que
la cristalización de este sueño antiquísimo del hombre será aún
antecedido necesariamente de un largo período de enconados y violentos
conflictos de clases, en el cual jugarán un papel de primerisima
magnitud las luchas de liberación de las naciones contra el imperialismo,
del movimiento obrero contra la burguesía y el revisionismo y
de los proletarios de los países socialistas contra los restauradores
burgueses. Continuador de la doctrina victoriosa de Marx y Lenin,
a Mao Tsetung cúpole la distinción histórica de resolver el problema
de la consolidación del socialismo y de la prolongación de la
revolución bajo la dictadura del proletariado. Basándose en nuevas,
experiencias y en especial en el ejemplo negativo de la traición
al marxismo-leninismo por parte de los dirigentes de la Unión
Soviética, que trocaron el primer Estado proletario en un Estado
burgués socialimperialista, el camarada Mao Tsetung desarrolló
la teoría de que en toda la etapa histórica del socialismo, cuyo
lapso de duración no es de unos decenios sino de cien a centenares
de años, es absolutamente indispensable mantener la dictadura
del proletariado y llevar hasta el final la revolución socialista,
para impedir la restauración del capitalismo y preparar las condiciones
del paso al comunismo. En el curso de la revolución socialista
de China Mao Tsetung descubrió la forma de hacerlo: la revolución
cultural proletaria que es, terminada en lo fundamental la transformación
de la propiedad de los medios de producción, la revolución llevada
a cabo por los obreros en el terreno político e ideológico para
desalojar de todos los dominios del Poder a los burgueses infiltrados
y a los seguidores de la vía capitalista.
Así como Lenin desplegó
una descomunal batalla contra los renegados de la II Internacional
para garantizar el avance luminoso de la clase obrera y el triunfo
de la gloriosa Revolución de Octubre, Mao Tsetung adelantó una
lucha aún mucho más aguda y compleja contra los revisionistas
contemporáneos, acaudillados por los dirigentes del Partido Comunista
de la Unión Soviética, para desbrozar el camino de la victoria
definitiva del socialismo en el mundo entero. Y así como Engels
recordaba en el entierro del padre del socialismo científico,
que Marx apartaba como si fueran telas de araña todas las calumnias
y difamaciones que contra él lanzaban la burguesía y los reaccionarios
de su tiempo, nosotros podemos decir que también como telas de
araña el proletariado y los pueblos del mundo apartarán las calumnias
y difamaciones que contra Mao Tsetung, el más grande marxista-leninista
de la época, profieren la camarilla revisionista soviética y sus
epígonos.
Los revisionistas y
demás recalcitrantes adversarios de Mao Tsetung jamás consiguieron
refutarlo ni vencerlo y con su muerte estarán calculando que las
cosas mejorarán para ellos. Efímera ilusión porque de Mao Tsetung
se podrá asegurar con infinita certeza lo que se ha sostenido
de los grandes innovadores revolucionarios, que su desaparición
física no hará más que agigantar su influencia. El proletariado
internacional, armado de su pensamiento, será quien se encargue
de culminar su colosal empresa. Pocos como Mao Tsetung gozaron
del privilegio de ver en vida realizadas y ratificadas por la
práctica tantas de sus propias acertadas predicciones. Mao Tsetung
elaboró toda la línea estratégica y táctica de la revolución china.
En su momento, muchos fueron los que dudaron en el interior y
en el extranjero que el pueblo chino alcanzara a coronar las prodigiosas
metas que conforme a un análisis certero de la situación iba progresivamente
proyectando el camarada Mao. No obstante, el pueblo chino cumplió
cuanto se propuso: derrotó al feudalismo, al capitalismo burocrático
y al imperialismo; sostuvo tenazmente y llevó hasta el triunfo
total una prolongada guerra de liberación contra el Japón y contra
los intervencionistas norteamericanos y contribuyó decisivamente
a la bancarrota fascista en la Segunda Guerra Mundial; conquistó
el socialismo y desbarató una a una las tentativas burguesas y
revisionistas de restauración, y apoyó y apoya eficazmente las
luchas revolucionarias de los pueblos del mundo. Todas éstas son
realizaciones imperecederas del pensamiento de Mao Tsetung. Igualmente
el camarada Mao resumió y enriqueció la línea del movimiento comunista
internacional. Los triunfos de las naciones por su soberanía,
del proletariado por la extensión y consolidación del socialismo
y de China por continuar la causa de su gran timonel serán asimismo
confirmación plena de nuevas y grandiosas victorias de esta línea
y del pensamiento de Mao Tsetung.
El pueblo colombiano
y nuestro Partido están en deuda con el pueblo chino y con el
camarada Mao Tsetung por la solidaridad constante a sus luchas
y por el inmenso respaldo que representan para la revolución colombiana
los tremendos aportes de la revolución china. La mejor manera
de pagar esa deuda y a la vez apoyar al pueblo chino y al Partido
Comunista de China será impulsando la revolución en nuestro país,
basándonos fundamentalmente en nuestros propios esfuerzos y en
los esfuerzos de las masas, como nos lo enseñó el camarada Mao.
Nuestro Partido ha
logrado desarrollarse gracias al estudio de las tesis revolucionarias
marxista-leninistas del camarada Mao Tsetung y a las condiciones
internacionales favorables creadas por la lucha del Partido Comunista
de China contra el revisionismo contemporáneo. A diferencia del
Partido Comunista de China, nuestro Partido apenas ha comenzado
su jornada y para alcanzar grandes victorias debe combatir el
revisionismo y profundizar en el estudio del marxismo-leninismo-pensamiento
de Mao Tsetung y aplicarlo correctamente a la práctica concreta
de la revolución en nuestro país, como nos lo enseñó el camarada
Mao.
Con la conducción de
Mao Tsetung China llegó a ser una nación independiente, próspera
y grande, donde impera radiante el socialismo. Colombia es una
neocolonia de los Estados Unidos y nuestro Partido lucha en las
condiciones de opresión de la dictadura burgués-terrateniente
proimperialista. El pueblo colombiano debe también quebrar la
dominación extranjera, preservar la completa soberanía frente
al imperialismo y el socialimperialismo y marchar al socialismo.
Para ello es necesario que nos atrevamos a luchar, desafiando
todos los peligros y dificultades, con la intrepidez propia de
los materialistas consecuentes, como nos lo enseñó el camarada
Mao.
Las extraordinarias
hazañas de la revolución china fueron en definitiva fruto de la
acción de las grandes masas del pueblo chino. Mao Tsetung reiteradamente
insistió en la verdad cardinal del marxismo de que las masas son
las que hacen la historia. El pueblo de Colombia libró y libra
denodados combates por la revolución, sin haber logrado todavía
superar la dispersión y la división. Nuestro Partido tiene como
tarea principal la de unir y organizar al pueblo colombiano y
guiarlo en pro de su misión histórica. Por lo tanto debemos vincularnos
estrechamente a las masas, interpretar en todo momento sus intereses
y necesidades, orientar y apoyar sus luchas y servir de todo corazón
al pueblo, como nos lo enseñó el camarada Mao.
El que la revolución
prosiga depende de los nuevos cuadros. Para evitar que China cambie
de color Mao Tsetung forjó decenas de millones de continuadores
de la obra revolucionaria del proletariado, encargados de llevar
adelante la causa que dejó sin ultimar. Nuestro Partido en el
proceso de su construcción debe asimismo ir creando centenares
y miles y millones de cuadros revolucionarios proletarios, hombres
y mujeres que trabajen con arrojo y con modestia, que luchen por
la unidad y no por la escisión, que practiquen valerosamente la
crítica y la autocrítica y que actúen en forma franca y honrada
y no urdan intrigas y maquinaciones, como nos lo enseñó el camarada
Mao.
El MOIR expresa
al pueblo chino y al Partido Comunista de China su más sentida
condolencia y testimonia la indecible tristeza que embarga al
pueblo colombiano y a todos y cada uno de los militantes de nuestro
Partido por esta prueba tan dura de la muerte del camarada Mao
Tsetung. Nuestro Partido une su dolor al dolor del Partido Comunista
de China. Nuestro Partido une su lucha a la lucha del Partido
Comunista de China por derribar definitivamente a la burguesía
y demás clases explotadoras, llevar hasta el final el socialismo
y materializar el comunismo.
¡Gloria eterna al gran líder
y maestro, camarada Mao Tsetung!
¡Viva el invencible marxismo-leninismo
pensamiento de Mao Tsetung!
Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario
Comité Ejecutivo Central
Francisco Mosquera
Secretario General
Bogotá, septiembre 10 de 1.976.
(*) Mensaje
de condolencia del MOIR al Partido Comunista de China, escrito
por Francisco Mosquera y publicado en Tribuna Roja Nº 23,
en septiembre de 1976.