El Paro Nacional Patriótico
Desde 1968 el gobierno de Lleras Restrepo
lanzó una ofensiva, destinada a cercenar los derechos democráticos
conquistados por la clase obrera colombiana, tales como la organización
sindical, la huelga, la contratación colectiva, las libertades
de movilización, expresión, particularmente lesiva
para los trabajadores del servicio oficial, a los cuales clasificaba
como empleados públicos, aquellos "de libre nombramiento
y remoción". Mosquera inició su ataque a esa
política y el MOIR convocó, en enero de 1970, el
Encuentro Nacional de Trabajadores del Servicio Público,
al cual asistieron más de mil delegados provenientes de
ciento dos organizaciones sindicales, quienes aprobaron la realización
de un Paro Nacional Patriótico para rechazar tales medidas.
En aquel momento, los partidos tradicionales
ya fraguaban la componenda electoral por medio de la cual le escamotearon
el triunfo a Rojas Pinilla, maniobra que Mosquera previó
y sobre la cual alertó a los dirigentes de la Anapo, con
quienes pactó una alianza. A raíz de ello, los grupúsculos
trotskistas y demás oportunistas de "izquierda",
incluidos algunos integrantes de nuestras propias filas, desertaron
de los acuerdos previos, aprovechando la difícil situación.
Desde entonces, el nombre del MOIR, por esos ires y venires de
la historia, pasó a ser el de nuestro Partido como organización
política. Se había cumplido el ciclo de las necesarias
alianzas con la extrema izquierda, pues ya lo que hacía
ésta era obstaculizar el avance de la revolución.
El paro se intentó el 24
de abril, luego del escandaloso chocorazo que llevó a la
presidencia de la República a Misael Pastrana, y fue aplastado
por la violencia militar preventiva y por el sabotaje de los extremoizquierdistas;
sólo se llevó a cabo parcialmente en Antioquia,
y no logró recabar el respaldo de las indignadas masas
anapistas, abandonadas por sus propios dirigentes. En su balance
de la jornada, sin embargo, Mosquera consignó: "El
paro no era un fin, ni jamás se planteó como alternativa
la toma del poder, ni siquiera la inmediata solución de
los problemas de represión sindical que lo determinaron".
Pero advirtió que su objetivo adicional de protesta contra
el fraude y la represión militar le conferían al
MOIR "un título más para participar en la lucha
del proletariado". En octubre de ese mismo año, en
una finca cercana al municipio de Cachipay, tiene lugar un evento
que marcaría la culminación del período de
nuestra formación partidaria, cuando un histórico
Pleno del Comité Central del Partido aprueba por unanimidad,
tras meses de estudio y discusiones, los proyectos de Programa
y Estatutos que han orientado nuestras luchas desde entonces.
El Pleno de Cachipay formaliza la fusión con los grupos
que coincidieron con nuestros postulados y aclama a Francisco
Mosquera como su Secretario General.
26 Abril de 1970
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Aparte tomado de Semblanza del Inolvidable Fundador
del MOIR, artículo escrito por Guillermo Alberto Arévalo,
TR No 57, Septiembre de 1994