Lucha de Clases en China
Un Ascenso como Vendaval
(Parte Final del Artículo)
Muchas personas están
cuestionando el camino pro-capitalista de la dirección.
A nivel de las bases, esto se ha expresado con un regreso a Mao.
La gente corriente compara sus actuales condiciones con las conquistas
sociales que tenían (o sus padres) hace algunas décadas.
El “milagro” capitalista de China se ha construido
sobre la destrucción de esas conquistas sociales. Por lo
tanto, es normal que la gente miré hacia “los buenos
viejos días”. Esto se expresa en todo tipo de formas.
Como dice Robert Weil: “En un parque de un barrio de la
clase obrera en Zhengzhou, cientos ?sino miles? se reúnen
cada fin de semana para cantar viejas canciones revolucionarias
y mantener vivo el legado de la época de Mao. Los trabajadores
y campesinos a veces expresan el mismo tipo de ideas, que la vida
era diferente y mejor en el período de Mao, antes de que
China emprendiera el “camino capitalista” contra el
que avisó Mao”. (Robert Weil. To be attacked by the
enemy is a good thing. Publicado en www.chinastudygroup).
Pao-yu Ching hace una observación similar: “Recientemente,
cada vez más personas, incluidos funcionarios inferiores
del gobierno, están poniéndose el botón de
Mao para demostrar su lealtad a Mao”. (Mao’s legacy
in China’s current development. China Study Group).
Y no son sólo las apariencias formales. El legado de la
era Mao y sus tradiciones se traducen en la actual lucha de clases.
La gente se remonta a su experiencia anterior de lucha, como la
Revolución Cultural. Como decía The New York Times:
“En una protesta, los residentes de mediana edad, invocaban
consignas rebeldes de su juventud durante la Revolución
Cultural, diciendo cosas como ‘rebelarse es justo’
y denunciando los desahucios para construir una torre de pisos
y exigían una compensación justa”. (24/8/05).
No sólo los trabajadores están mirando atrás
a la era Mao como una fuente de inspiración. También
grupos de estudiantes están estudiando el maoísmo,
junto con las obras clásicas del marxismo, para comprender
la situación actual. Como observa Robert Weil: “Hace
unos cinco años, comenzaron a surgir grupos marxistas de
estudio en algunos campus universitarios. Al principio bastante
aislados y dedicados a leer los textos clásicos de Marx,
Engels, Lenin y especialmente Mao, estos primeros intentos ha
florecido en una red mucho más extendida de organizaciones
universitarias de izquierdas. Desde un número de universidades
cada vez mayor, los estudiantes están viajando a ciudades
como Zhengzhou para reunirse con los trabajadores, para estudiar
y conocer sus condiciones, para ofrecerles tanto apoyo legal como
material para sus luchas. Una organización estudiantil
similar, los Hijos de los Campesinos, está enviando delegaciones
estudiantiles a zonas rurales. Aunque todavía pequeñas,
apenas una señal detectable en el escenario universitario
general donde la mayoría de los estudiantes están
dedicados sólo a sus estudios y carreras, estos grupos
de izquierdas están adquiriendo un desarrollo espectacular
en China. A través de este movimiento, cientos de estudiantes
de secundaria de izquierdas y aquellos con ideas políticas
progresistas más amplias, están comenzando a adquirir
experiencia práctica sobre las condiciones y las luchas
de las clases trabajadoras, incluso se unen a ellas para oponerse
a la política del estado y las autoridades del partido,
una unión que no ocurría ¡desde la Revolución
Cultural!” (Ibíd).
En los últimos años, la ciudad de Zhengzhou ha experimentado
algunas de las luchas obreras más militantes y se han repetido
los enfrentamientos con la policía en el aniversario de
Mao. Ha adquirido una reputación de semillero del maoísmo
radical. El China Study Group publicó un panfleto repartido
en Zhengzhou con ocasión del XVIII aniversario de la muerte
del presidente Mao. Cuatro personas fueron arrestadas y juzgadas.
La razón es evidente después de leer el panfleto.
Entre otras cosas dice lo siguiente:
“En esta sociedad de ‘socialismo con características
chinas’, el dinero significa poder y estatus social. La
polarización de la riqueza ha empujado a los trabajadores
a la abyecta pobreza, como resultado, han perdido su estatus social
y todos los derechos de los que disfrutaban anteriormente. Ya
no son trabajadores socialistas dignificados, en su lugar, tienen
que vender su fuerza de trabajo como si fuera una mercancía
para sobrevivir, se han convertido en herramientas que pueden
ser compradas libremente por los capitalistas (...)”.
“Miremos lo que ha transpirado en un período relativamente
corto de veinte años: los grandes y pequeños corredores
capitalistas en el partido y sus familiares se han convertido
todos en millonarios e incluso en multimillonarios, quien puede
negar que todas sus palabras sobre el socialismo y los ‘tres
representantes’ [la teoría pro-capitalista del anterior
dirigente Jiang Zemin] son todo mentiras. Lo que realmente quieren
es capitalismo, porque sólo el capitalismo les reportará
el mayor beneficio. Ellos son los enemigos del socialismo y el
pueblo.
“Nosotros, sin embargo, no olvidamos que el PCCh después
de todo es un partido fundado y dirigido por Mao Zedong, que cuenta
con una larga tradición revolucionaria. Es un partido que
ha llevado a cabo una lucha decidida contra el revisionismo de
Kruschev, que se ha templado con la Revolución Cultural.
Y consecuentemente, igual que hay corredores capitalistas en el
partido, también hay corredores socialistas en el partido,
particularmente al nivel de las bases. Entre los militantes de
base del partido y cuadros inferiores, la aplastante mayoría
está resentida con los dirigentes revisionistas dentro
del partido. Desean ver que el partido cambia su línea
actual y vuelve al camino socialismo. Algunos ya no pueden soportarlo
más. Han apretado el paso para desafiar abiertamente a
la dirección actual, pero muchas personas todavía
se encuentran a salvo ellos y sus familias no diciendo lo que
piensan. Están convencidos, junto con la profundización
del empuje de la camarilla revisionista hacia la privatización,
que las contradicciones de clase en China son más agudas,
que las masas intensificarán su lucha a una escala mucho
más amplia. Cuando el desarrollo de las contradicciones
y las luchas de masas nacionalmente alcancen un punto culminante,
las personas dentro del partido, el gobierno y el ejército
que han comprendido la verdadera naturaleza del revisionismo lucharán
decididamente contra él, se unirán a las filas de
la clase proletaria para levantar la bandera de Mao Zedong y reanudar
la lucha por el socialismo en China”.
En esta cita podemos leer que la base del Partido Comunista está
agitada por la creciente lucha de clases. Probablemente muchos
creyeron durante algún tiempo los argumentos de la dirección
de que las reformas de mercado eran sólo un desvío
temporal para fortalecer la productividad y el socialismo. Pero
después de un cuarto de siglo de reformas de mercado, especialmente
después de las últimas décadas, todo el mundo
con ojos en la cara ve cómo la burocracia del Partido Comunista
se está transformando rápidamente en capitalistas
diplomados. La base del PC ha visto la verdadera naturaleza del
“socialismo con características chinas”: ¡capitalismo
cruel con características chinas!
Pero China no es cualquier país capitalista. Parte de un
estado obrero deformado y todavía quedan restos de él,
el más importante es el dominio del Partido Comunista.
¿Qué tipo de país capitalista normal está
gobernado por un Partido Comunista? Los capitalistas prefieren
a los partidos burgueses normales y sólo en última
instancia recurrirían a un Partido Comunista. A pesar de
las repetidas advertencias de los imperialistas contra el PCCh,
por ahora les gusta que el partido tenga el control porque las
multinacionales sacan su beneficio de él. Sólo cuando
el PCCh no pueda ya controlar la situación ?como en Europa
del Este durante los años ochenta? recurrirán a
promover activamente la democracia burguesa. Pero por ahora, los
imperialistas no ven demasiado bien la democratización
de China. Como decía un artículo del periódico
australiano The Age (1/3/06):
“Un nuevo informe avisa de que una China democrática
acabaría hundida por un caos económico similar al
que estranguló a América Latina durante la mayor
parte de la era moderna. El estudio, publicado por el Instituto
Australiano de Política Estratégica (IAPE), decía
que EEUU había buscado promover la democracia en China
pero no estaba claro que un régimen democrático
chino fuero bueno para los intereses norteamericanos. El autor
del informe, un economista estadounidense especialista en China,
David Hale, dijo que el régimen actual permanecía
firmemente comprometido y abriendo el mercado que llevará
con el tiempo al surgimiento de una gran clase media.
“Dijo que una China autoritaria sería más
predecible que una China más abierta y democrática,
que podría producir nuevas incertidumbres tanto en la política
interior como en las relaciones internacionales. Según
dice Hale en el informe: ‘Si China tuviera un régimen
democrático, existiría un gran riesgo de aumento
de que la desigualdad de ingresos en el país provocara
un régimen populista que suspendiera la reforma económica
y hundiera al país en el tipo de crisis inflacionaria que
caracterizó a América Latina en la época
moderna’”.
Es obvio que el imperialismo teme en China un movimiento revolucionario
similar al de América Latina. Por lo tanto, tienen que
basarse en el PCCh para reprimir a los trabajadores y campesinos.
Pero el problema es la base del PCCh. Las filas inferiores de
la burocracia del PCCh están mucho más cerca de
las masas. Incluso aunque la dirección del PCCh ha continuado
defendiendo el capitalismo, muchos de los más de 60 millones
de militantes no les gusta la restauración capitalista
y son receptivos a las reivindicaciones de las masas. Uno de estos
ejemplos es una carta, escrita en octubre de 2004, por un grupo
anónimo de veteranos militantes del PCCh, cuadros veteranos,
personal militar veterano e intelectuales. Publicamos aparte esta
carta pero vamos a reproducir algunos párrafos significativos:
“Restaurar la posición dirigente del marxismo en
el reino de la ideología es una tarea seria en el frente
de batalla de las ideas. Varios artículos, revistas y libros
que abiertamente apoyan la democracia occidental y la privatización
inundan las calles, mientras que los que publican el marxismo
son ocultados deliberadamente (...) También ilustra el
alcance del marxismo, que nominalmente mantiene una posición
destacada en este país, en la práctica es pisoteado.
Por esta razón es imposible no poner en el orden del día
la seria tarea de restaurar la posición prominente del
marxismo en este país (...).
“Ya sea una lucha contra la corrupción, un intento
para defender la propiedad estatal y contra la privatización,
un conato para aliviar la carga sobre los campesinos y oponerse
a las exacciones burocráticas, o moverse para proteger
los derechos legales de los sectores menos privilegiados como
los campesinos y los trabajadores, todos estos comportamientos
exigen urgentemente una extensión de la democracia socialista.
El pueblo es el maestro de la historia. El pueblo organizado tiene
la capacidad profunda de tomar el cielo por asalto y transformar
la tierra”.
Abril 6 de 2006.
Bruce Boon