El Fallecimiento de Mosquera
en la Prensa Nacional
Cromos, 6 de agosto de 1994, en
la columna Protagonistas, y con el título "Un Ideólogo
Carismático "
La semana pasada falleció en
Bogotá, a los 53 años de edad y tras larga dolencia,
Francisco (Pacho) Mosquera, fundador del MOIR, el Movimiento Obrero
Independiente Revolucionario que influyó caracterizadamente
sobre importantes núcleos juveniles en los años
60 y 70.
La ideología del MOIR -que tuvo en Mosquera a su más
calificado vocero- nació del maoísmo chino y se
enfrentó siempre al Partido Comunista prosoviético.
Personalidad carismática, cuya palabra era aceptada y difundida
sin discusión por sus admiradores y seguidores. Mosquera
fue un insuperable polemista y un gran orador. Atenazado por las
contradicciones de la izquierda, no consiguió superar los
gigantescos obstáculos políticos a los que se enfrentó,
pero sí alcanzó muchas de las metas de transformación,
personal que preconizaba en los militantes de su movimiento.
Fue tal vez el ideólogo más interesante y coherente
de la izquierda de aquellos años, lo que le valió
el respeto de grandes sectores de la juventud universitaria que
siguieron sus consignas de “revolución cultural”
y acercamiento a las clases populares, incluso sacrificando su
presencia en las aulas.
Q. e. p. d.
Vanguardia Liberal, de Bucaramanga,
con el título "Francisco Mosquera Sánchez"
El pasado 1º de agosto falleció en la ciudad de Santa
Fé de Bogotá Francisco Mosquera Sánchez,
quien nació el 25 de mayo de 1941 en Piedecuesta, Santander.
Desde los primeros años de su
vida fue un aficionado infatigable de las actividades intelectuales.
Amaba la lectura centrando su atención en la literatura,
la poesía y las teorías políticas y económicas.
Por los años 50 y 60 escribió
para esta casa periodística, siendo estudiante de bachillerato,
una columna titulada “Ocurrencias”. Por ese entonces
empezó a vislumbrar y a descubrir que su gran pasión
sería la política, convirtiéndose más
tarde en un luchador de los derechos de la clase obrera y campesina.
Fue así como desde sus primeros años se perfiló
como un líder conductor de movimientos y huelgas, que marcaría
su destino de inconforme y revolucionario.
Hacia 1969 fundó el Movimiento
Obrero Independiente y Revolucionario, MOIR.
Francisco Mosquera escribió numerosos
artículos y comentarios sobre diferentes aspectos de la
vida nacional en periódicos como El Tiempo y a través
de la Tribuna Roja, órgano de expresión del MOIR
que le sirvió como vehículo de difusión de
su ideario político.
Nunca se preocupó por recibir halagos o atesorar bienes
materiales. Su estilo de vida fue consecuente con los postulados
que defendió y enseñó.
Tal vez por eso durante su enfermedad
y sepelio recibió la solidaridad y el profundo pesar de
sus compañeros, líderes sindicales, dirigentes comunales
y amigos, que sentían que habían perdido a uno de
los suyos.