LAS CITAS DEL PRESIDENTE
MAO TSE-TUNG
EDICIONES EN LENGUAS EXTRANJERAS
PEKIN
Primera edición 1970
Segunda edición 1972
(2a impresión 1977)
PREFACIO A LA SEGUNDA EDICION DE CITAS DEL PRESIDENTE MAO TSE-TUNG
El camarada Mao Tse-tung es el
más grande marxista-leninista de nuestra época.
Ha heredado, defendido y desarrollado de manera genial y creadora
y en todos sus aspectos el marxismo-leninismo, elevándolo
a una etapa completamente nueva.
El pensamiento de Mao Tse-tung es el marxismo-leninismo de la
época en que el imperialismo se precipita hacia su ruina
total y el socialismo avanza hacia la victoria en el mundo entero.
Es una poderosa arma ideológica en la lucha contra el imperialismo;
es una poderosa arma ideológica en la lucha contra el revisionismo
y el dogmatismo. Es la guía para todo el trabajo del Partido,
el Ejército y el país.
Por tanto, la tarea más fundamental en el trabajo político-ideológico
de nuestro Partido es mantener siempre en alto la gran bandera
roja del pensamiento de Mao Tse-tung, armar a todo el pueblo con
el pensamiento de Mao Tse-tung y, en todo tipo de trabajo, colocar
resueltamente el pensamiento de Mao T se-tung en el puesto de
mando. Las vastas masas de obreros, campesinos y soldados, así
como de cuadros revolucionarios e intelectuales, deben asimilar
efectivamente el pensamiento de Mao Tse-tung. Es preciso que todos
estudien las obras del Presidente Mao, sigan sus enseñanzas,
actúen de acuerdo con sus instrucciones y sean buenos combatientes
del Presidente Mao.
Hay que estudiar las obras del Presidente Mao con el propósito
de resolver problemas determinados, estudiarlas y aplicarlas de
manera creadora, combinar estudio y aplicación, estudiar
primero lo que más se necesite para lograr de inmediato
resultados visibles y hacer los máximos esfuerzos por aplicar
lo aprendido. Para asimilar efectivamente el pensamiento de Mao
Tse-tung, es necesario estudiar una y otra vez los muchos conceptos
fundamentales del Presidente Mao; conviene aprender de memoria
sus frases clave, estudiarlas y aplicarlas reiteradamente. En
la prensa deben insertarse constantemente citas del Presidente
Mao de acuerdo con la realidad, para que la gente las estudie
y aplique. Las experiencias adquiridas en los últimos años
por las vastas masas en el estudio y aplicación creadores
de las obras del Presidente Mao demuestran que escoger y estudiar
citas del Presidente Mao con el propósito de resolver problemas
determinados es un buen método para estudiar el pensamiento
de Mao Tse-tung, método que facilita el logro inmediato
de resultados visibles.
Para ayudar a las grandes masas a estudiar aún mejor el
pensamiento de Mao Tse-tung, hemos escogido y compilado las presentes
Citas del Presidente Mao Tse-tung. Al organizar el estudio, las
diversas entidades deben hacer una selección de las citas
según las circunstancias, las tareas, Ia situación
ideológica de las masas y la situación del trabajo.
Nuestra gran Patria entra ahora en una nueva época en que
los obreros, campesinos y soldados dominan el marxismo-leninismo,
el pensamiento de Mao Tse-tung. Una vez dominado por las vastas
masas, el pensamiento de Mao Tse-tung se convierte en una fuerza
inagotable, en una bomba atómica espiritual de infinita
potencia. La edición en gran cantidad de Citas del Presidente
Mao Tse-tung constituye una importantísima medida para
que las grandes masas dominen el pensamiento de Mao Tse-tung y
para impulsar la revolucionarización de la mente de nuestro
pueblo. Esperamos que todos los camaradas estudien concienzuda
y tenazmente, promuevan un nuevo auge a escala nacional en el
estudio y aplicación creadores de las obras del Presidente
Mao y, bajo la gran bandera roja del pensamiento de Mao Tse-tung,
luchen por transformar nuestro país en una gran potencia
socialista con una agricultura, una industria, una ciencia y cultura
y una defensa nacional modernas.
I. EL PARTIDO COMUNISTA
La fuerza-núcleo que dirige nuestra cause es el Partido
Comunista de China.
La base teórica que guía nuestro pensamiento es
el marxismo-leninismo.
Discurso de apertura de la I Sesión de la Asamblea Popular
Nacional (primera legislatura) de la República Popular
China
(15 de septiembre de 1954).
Para hacer la revolución, se necesita un partido revolucionario.
Sin un partido revolucionario, sin un partido creado conforme
a la teoría revolucionaria marxista-leninista y al estilo
revolucionario marxista-leninista, es imposible conducir a la
clase obrera y las amplias masas populares a la victoria sobre
el imperialismo y sus lacayos.
Fuerzas revolucionarias del mundo, uníos,
Iuchad contra la agresión imperialista!
(noviembre de 1948),
Obras Escogidas t. IV.
Sin los esfuerzos del Partido Comunista de China, sin los comunistas
chinos como sostén del pueblo chino, es imposible alcanzar
la independencia y la liberación del país, su industrialización,
y la modernización de su agricultura.
Sobre el gobierno de coalición
(24 de abril de 1945),
Obras Escogidas, t. III.
El Partido Comunista de China es el núcleo dirigente del
pueblo chino. Sin este núcleo la cause del socialismo no
puede triunfar.
Discurso pronunciado en la recepción a todos
los delegados al III Congreso Nacional de la Liga
de la Juventud de la Nueva Democracia de China
(25 de mayo de 1957).
Un partido disciplinado, pertrechado con la teoría marxista-leninista
y que practica la autocrítica y se mantiene ligado a las
masas populares; un ejército dirigido por tal Partido;
un frente único de todas las clases revolucionarias y grupos
revolucionarios dirigido por tal Partido: éstas son las
tres armas principales con que hemos derrotado al enemigo.
Sobre la dictadura democrática popular
(30 de junio de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
Debemos tener confianza en las masas, debemos tener confianza
en el Partido. Estos son dos principios fundamentales. Si dudamos
de ellos, nada podremos cumplir.
Sobre el problema de la cooperativización agrícola
(31 de julio de 1955),
[Obras Escogidas, t. V].
Armado con la teoría e ideología marxista-leninistas,
el Partido Comunista de China ha aportado al pueblo chino un nuevo
estilo de trabajo, que consiste principalmente en integrar la
teoría con la práctica, mantener estrechos vínculos
con las masas populares y practicar la autocrítica.
Sobre el gobierno de coalición
(24 de abril de 1945),
Obras Escogidas t. III.
Ningún partido político puede conducir un gran movimiento
revolucionario a la victoria si no posee una teoría revolucionaria,
un conocimiento de la historia y una comprensión profunda
del movimiento práctico.
El papel del Partido Comunista de China en la guerra nacional
(octubre de 1938),
Obras Escogidas, t. II.
El movimiento de rectificación es, como decíamos,
un amplio movimiento de educación marxista. Por rectificación
entendemos que todo el Partido estudia marxismo a través
de la crítica y la autocrítica. Podremos sin duda
aprender más marxismo en el curso del movimiento de rectificación.
Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido
Comunista de China sobre el Trabajo de Propaganda
(12 de marzo de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
Es muy ardua tarea asegurar una vida mejor a los centenares de
millones de chinos y transformar nuestro país, atrasado
económica y culturalmente, en un país próspero,
poderoso y con elevado nivel cultural. Precisamente pare asumir
esta tarea con mayor competencia y trabajar mejor junto con todos
aquellos que, sin ser militantes del Partido, se mueven por altos
ideales y están decididos a hacer transformaciones, debemos
desplegar movimientos de rectificación tanto ahora como
en el futuro y desprendernos constantemente de todo lo que sea
erróneo.
Ibíd.
La política es el punto de partida de todas las acciones
prácticas de un partido revolucionario, y se manifiesta
en el proceso y el resultado final de sus acciones. Toda acción
de un partido revolucionario es la aplicación de su política.
Si no aplica una política correcta, aplica una errónea;
si no aplica determinada política de modo consciente, la
aplica a ciegas. Lo que llamamos experiencia es el proceso y el
resultado final de la aplicación de una política.
Sólo a través de la práctica del pueblo,
es decir, por la experiencia, se puede verificar si una política
es correcta o errónea y determinar hasta qué grado
lo es. Pero la práctica de los hombres, especialmente la
práctica de un partido revolucionario y de las masas revolucionarias,
está necesariamente ligada con una u otra política.
Por tanto, antes de emprender cualquier acción, debemos
explicar a los militantes del Partido y a las masas la política
que hemos formulado a la luz de las circunstancias dadas. De otro
modo, los militantes del Partido y las masas se apartarán
de la dirección de nuestra política, actuarán
a ciegas y aplicarán una política errónea.
Sobre la política concerniente a la industria y el comercio
(27 de febrero de 1948),
Obras Escogidas, t. IV.
Nuestro Partido ha formulado la línea general y la política
general de la revolución china, así como las líneas
específicas para el trabajo y las medidas políticas
concretas. Sin embargo, muchos camaradas recuerdan sólo
las líneas específicas para el trabajo y las medidas
políticas concretes, pero olvidan a menudo la línea
general y la política general del Partido. Si de verdad
las olvidamos, seremos revolucionarios ciegos, inmaduros y de
ideas confusas, y al aplicar una línea específica
para el trabajo y una medida política concreta, nos desorientaremos,
oscilaremos a izquierda y derecha, y perjudicaremos nuestro trabajo.
Discurso pronunciado en una conferencia de
cuadros de la región liberada de Shansí-Suiyuán
(1 de abril de 1948),
Obras Escogidas, t. IV.
La política y la táctica son la vida del Partido;
los camaradas dirigentes a todos los niveles deben prestar plena
atención a ellas y de ninguna manera mostrarse negligentes
a este respecto.
Circular sobre la situación
(20 de marzo de 1948),
Obras Escogidas, t. IV.
II. CLASES Y LUCHA DE CLASES
Las clases luchan, una clases salen victoriosas, otras quedan
eliminadas. Así es la historia, así es la historia
de la civilización de los últimos milenios. Interpretar
la historia desde este punto de vista es materialismo histórico;
sostener el punto de vista opuesto es idealismo histórico.
Desechar las ilusiones, prepararse para la lucha
(14 de agosto de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
En la sociedad de clases, cada persona existe como miembro de
determinada clase, y sodas las ideas, sin excepción, llevan
su sello de clase.
Acerca de la práctica
(julio de 1937),
Obras Escogidas, t. I.
Los cambios que se producen en la sociedad se deben principalmente
al desarrollo de sus contradicciones internas, es decir, las contradicciones
entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción,
entre las clases y entre lo viejo y lo nuevo. Es el desarrollo
de estas contradicciones lo que hace avanzar la sociedad e impulsa
la sustitución de la vieja sociedad por la nueva.
Sobre la contradicción
(agosto de 1937),
Obras Escogidas, t. I.
La despiadada explotación económica y la cruel opresión
política de los campesinos por la clase terrateniente,
los forzaron a alzarse en numerosas rebeliones contra la dominación
de ésta. (...) Las luchas de clase del campesinado, los
levantamientos campesinos y las guerras campesinas fueron la fuerza
motriz real del desarrollo histórico de la sociedad feudal
china.
La revolución china y el Partido Comunista de China
(diciembre de 1939),
Obras Escogidas, t. II.
La lucha nacional es, en último término, un problema
de la lucha de clases. Entre los blancos en los EE.UU., solo los
reaccionarios círculos dominantes son los que oprimen a
los negros. Ellos no representan en modo alguno a los obreros,
los campesinos, los intelectuales revolucionarios y otras personalidades
razonables que constituyen la aplastante mayoría de los
blancos.
Declaración de apoyo a los negros norteamericanos
en su justa lucha contra la discriminación racial
del imperialismo norteamericano
(8 de agosto de 1963).
A nosotros nos incumbe organizar al pueblo. En cuanto a los reaccionarios
chinos, nos incumbe a nosotros organizar al pueblo para derribarlos.
Con todo lo reaccionario ocurre igual: si no lo golpeas, no cae.
Esto es como barrer el suelo: por regla general, donde no llega
la escoba, el polvo no desaparece solo.
La situación y nuestra política después de
la
victoria en la Guerra de Resistencia contra el Japón
(13 de agosto de 1945),
Obras Escogidas, t. IV.
El enemigo no desaparecerá por sí solo. Ni los reaccionarios
chinos ni las fuerzas agresoras del imperialismo norteamericano
en China se retirarán por su propia voluntad del escenario
de la historia.
Llevar la revolución hasta el fin
(30 de diciembre de 1948)
Obras Escogidas, t. IV.
Hacer la revolución no es ofrecer un banquete, ni escribir
una obra, ni pintar un cuadro o hacer un bordado; no puede ser
tan elegante, tan pausada y fina, tan apacible, amable, cortés,
moderada y magnánima. Una revolución es una insurrección,
es un acto de violencia mediante el cual una clase derroca a otra.
Informe sobre la investigación del movimiento campesino
en Junán
(marzo de 1927)
Obras Escogidas, t. I.
Chiang Kai-shek trata siempre de arrebatar al pueblo cada átomo
de poder y cada átomo de sus conquistas. Y nosotros? Nuestra
política es responder medida por medida y luchar por cada
pulgada de terreno. Actuamos según él actúa.
El siempre trata de imponer la guerra al pueblo, con una espada
en la mano izquierda y otra en la derecha. Nosotros también
empuñamos espadas, siguiendo su ejemplo. (...) Como Chiang
Kai-shek está ahora afilando sus espadas, debemos afilar
las nuestras.
La situación y nuestra política después de
la
victoria en la Guerra de Resistencia contra el Japón
(13 de agosto de 1945)
Obras Escogidas t. IV.
Quiénes son nuestros enemigos y quiénes nuestros
amigos? Esta es una cuestión de importancia primordial
para la revolución. Todas las anteriores luchas revolucionarias
de China sólo obtuvieron magros resultados, esencialmente
porque los revolucionarios no supieron unirse con los verdaderos
amigos para atacar a los verdaderos enemigos. Un partido revolucionario
es el guía de las masas, y cuando las descamina, ninguna
revolución puede triunfar. A fin de conquistar con seguridad
la victoria en la revolución y no descaminar a las masas,
tenemos que cuidar de unirnos con nuestros verdaderos amigos para
atacar a nuestros verdaderos enemigos. Y para distinguir a los
amigos verdaderos de los verdaderos enemigos, tenemos que hacer
un análisis general del status económico de las
clases de la sociedad china y de sus respectivas actitudes hacia
la revolución.
Análisis de las clases de la sociedad china
(marzo de 1926)
Obras Escogidas, t. I.
Son nuestros enemigos todos aquellos que están confabulados
con el imperialismo: los caudillos militares, los burócratas,
la burguesía compradora, la clase de los grandes terratenientes
y el sector reaccionario de la intelectualidad subordinado a ellos.
El proletariado industrial es la fuerza dirigente de nuestra revolución.
Nuestros amigos más cercanos son el semiproletariado en
su totalidad y la pequeña burguesía. En cuanto a
la vacilante burguesía media, su ala derecha puede ser
nuestro enemigo, y su ala izquierda, nuestro amigo; pero debemos
mantenernos constantemente en guardia y no permitirle a esta que
cree confusión en nuestro frente.
Ibíd.
Quien tome partido por el pueblo revolucionario, es un revolucionario.
Quien tome partido por el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo
burocrático, es un contrarrevolucionario. Quien se coloque
al lado del pueblo revolucionario sólo de palabra, pero
no en los hechos, es un revolucionario de palabra. Quien se coloque
al lado del pueblo revolucionario tanto en los hechos como de
palabra, es un revolucionario en su más pleno sentido.
Discurso de clausura en la II Sesión del Primer Comité
Nacional
de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino
(23 de junio de 1950).
Sostengo que, para nosotros, es malo si una persona, partido,
ejército o escuela no es atacado por el enemigo, porque
eso significa que ha descendido al nivel del enemigo. Es bueno
si el enemigo nos ataca, porque eso prueba que hemos deslindado
los campos con él. Y mejor aún si el enemigo nos
ataca con furia y nos pinta de negro y carentes de toda virtud,
porque eso demuestra que no sólo hemos deslindado los campos
con él, sino que hemos alcanzado notables éxitos
en nuestro trabajo.
Ser atacado por el enemigo no es una cosa mala sino una cosa buena
(26 de mayo de 1939).
Debemos apoyar todo lo que el enemigo combata y oponernos a todo
lo que el enemigo apoye.
Entrevista con tres corresponsales de la Agencia Central
de Noticias y de los periódicos Saodang Bao y Xinmin Bao
(16 de septiembre de 1939),
Obras Escogidas, t. II.
Nuestra posición es la del proletariado y las masas populares.
Para los miembros del Partido Comunista, esto quiere decir que
deben adherirse a la posición del Partido, al espíritu
de Partido y a la política del Partido.
Intervenciones en el Foro de Yenán sobre Literatura y Arte
(mayo de 1942)
Obras Escogidas, t. III.
Después de eliminados los enemigos con fusiles, quedarán
aún los enemigos sin fusiles, quienes entablarán,
inevitablemente, una lucha a muerte contra nosotros; jamás
debemos subestimarlos. Si ahora no planteamos ni comprendemos
el problema de este modo, cometeremos errores muy graves.
Informe ante la II Sesión Plenaria del Comité Central
elegido
en el VII Congreso Nacional del Partido Comunista de China
(5 de marzo de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
Los imperialistas y los reaccionarios del país jamás
se resignarán a su derrota; forcejearán hasta el
fin. Aun después de establecida la paz y el orden en todo
el país, se entregarán a labores de zapa y provocarán
disturbios en mil formas; tratarán a diario y en todo momento
de restaurar su Poder en China. Esto es inevitable y está
fuera de dude; nunca debemos relajar nuestra vigilancia.
Discurso de apertura en la I Sesión Plenaria de la
Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino
(21 de septiembre de 1949).
En China, aunque en lo fundamental se ha consumado la transformación
socialista de la propiedad y han terminado las vastas y tempestuosas
luchas de clase de las masas, características de los anteriores
períodos revolucionarios, subsisten remanentes de las clases
derrocadas: la clase terrateniente y la burguesía compradora;
subsiste la burguesía, y la transformación de la
pequeña burguesía sólo acaba de empezar.
La lucha de clases no ha terminado. La lucha de clases entre el
proletariado y la burguesía, entre las diferentes fuerzas
políticas y entre el proletariado y la burguesía
en el terreno ideológico, será aún larga,
tortuosa y a veces incluso muy enconada. El proletariado aspire
a transformar el universo según su concepción del
mundo, y la burguesía, según la suya. A este respecto,
aún no ha sido resuelta en definitiva la cuestión
de quién vencerá: el socialismo o el capitalismo.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
Pasará un tiempo bastante largo antes de que se resuelva
la cuestión de quién vencerá a quién
en la lucha ideológica entre el socialismo y el capitalismo
en nuestro país. Esto se explica porque la influencia de
la burguesía y de los intelectuales provenientes de la
vieja sociedad subsistirá por un largo tiempo en nuestro
país, y así también su ideología de
clase. Quien no lo comprenda bien, o no lo comprenda en absoluto,
cometerá el más grave de los errores y pasará
por alto la necesidad de la lucha en el terreno ideológico.
En nuestro país, subsistirá por un largo tiempo
la ideología burguesa y pequeñoburguesa, la ideología
anti-marxista. Se ha establecido en lo fundamental el sistema
socialista. Hemos obtenido la victoria básica en la transformación
de la propiedad de los medios de producción, pero todavía
no hemos logrado la victoria complete en los frentes político
e ideológico. En el terreno ideológico, todavía
no se ha resuelto en definitiva la cuestión de quién
vencerá: el proletariado o la burguesía. Aún
debemos sostener una lucha prolongada contra la ideología
burguesa y pequeñoburguesa. Es erróneo ignorar esto
y abandonar la lucha ideológica. Todas las ideas erróneas,
todas las hierbas venenosas y todos los monstruos y demonios deben
ser sometidos a crítica; en ninguna circunstancia podemos
tolerar que cundan libremente. Sin embargo, Ia crítica
debe ser plenamente razonada, analítica y convincente,
y no burda, burocrática, metafísica o dogmática.
Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido
Comunista de China sobre el Trabajo de Propaganda
(12 de marzo de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
Tanto el dogmatismo como el revisionismo son contrarios al marxismo.
Inevitablemente, el marxismo avanzará, progresará
con el desarrollo de la práctica y no permanecerá
estático. Quedaría sin vida si se estancara y se
estereotipara. No obstante, nunca se pueden violar los principios
básicos del marxismo; violarlos es cometer errores. Es
dogmatismo enfocar el marxismo desde el punto de vista metafísico
y considerarlo como algo rígido. Es revisionismo negar
los principios básicos del marxismo, la verdad universal
del marxismo. El revisionismo es una variedad de la ideología
burguesa. Los revisionistas intentan borrar lo que distingue al
socialismo del capitalismo, a la dictadura del proletariado de
la dictadura burguesa. Lo que preconizan no es, de hecho, la linea
socialista, sino la capitalista. En las circunstancias actuales,
el revisionismo es más pernicioso que el dogmatismo. Una
de nuestras importantes tareas presentes en el frente ideológico
es criticar el revisionismo.
Ibíd.
El revisionismo u oportunismo de derecha es una tendencia ideológica
burguesa; es más peligroso que el dogmatismo. Los revisionistas,
oportunistas de derecha, alaban de palabra el marxismo; también
atacan el dogmatismo, pero lo que atacan es precisamente la quintaesencia
del marxismo. Combaten o tergiversan el materialismo y la dialéctica;
combaten o intentan debilitar la dictadura democrática
popular y la dirección del Partido Comunista; combaten
o intentan debilitar la transformación y la construcción
socialistas. Incluso después de la victoria fundamental
de la revolución socialista en nuestro país, queda
todavía un cierto número de gentes que sueñan
con restaurar el sistema capitalista; estas gentes luchan contra
la clase obrera en todos los frentes, incluido el ideológico.
Y en esta lucha, tienen en los revisionistas a sus mejores asistentes.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
III. SOCIALISMO Y COMUNISMO
El comunismo es la ideología complete del proletariado
y, a la vez, un nuevo sistema social. Difieren de cualquier otra
ideología y sistema social, y son los más completos,
progresistas, revolucionarios y racionales de la historia humana.
La ideología y el sistema social del feudalismo ya pasaron
al museo de la Historia. La ideología y el sistema social
del capitalismo se ha convertido en piezas de museo en una parte
del mundo (la Unión Soviética), mientras que en
los demás países se asemejan al moribundo que se
extingue como el sol tras las colinas de Occidente, y pronto serán
también relegados al museo. Sólo la ideología
y el sistema social comunistas, llenos de juventud y vitalidad,
se extienden por todo el mundo con el ímpetu de una avalancha
y la fuerza de un rayo.
Sobre la nueva democracia
(enero de 1940)
Obras Escogidas, t II.
El sistema socialista terminará por reemplazar al sistema
capitalista: ésta es una ley objetiva, independiente de
la voluntad del hombre. Por mucho que los reaccionarios traten
de frenar la rueda de la historia, tarde o temprano se producirá
la revolución y, sin duda alguna, triunfara.
Discurso en la reunión del Soviet Supremo de
la URSS en conmemoración del 40 aniversario
de la Gran Revolución Socialista de Octubre
(6 de noviembre de 1957).
Los comunistas nunca ocultamos nuestras aspiraciones políticas.
Nuestro programa futuro o máximo es llevar a China a la
sociedad socialista y la comunista. Esto es definitivo y no admite
duda. El nombre de nuestro Partido y nuestra concepción
marxista del mundo indican de manera inequívoca este supremo
ideal pare el futuro, infinitamente bello y luminoso.
Sobre el gobierno de coalición
(24 de abril de 1945)
Obras Escogidas, t. III.
Tomado en su conjunto, el movimiento revolucionario chino dirigido
por el Partido Comunista de China abarca dos etapas: la revolución
democrática y la socialista. Se trata de dos procesos revolucionarios
esencialmente diferentes, y sólo después de consumado
el primero se puede emprender el segundo. La revolución
democrática es la preparación necesaria para la
revolución socialista y la revolución socialista
es la dirección inevitable para el desarrollo de la revolución
democrática. El objetivo final por el que luchan todos
los comunistas es la instauración completa de la sociedad
socialista y de la comunista.
La revolución china y el Partido Comunista de China
(diciembre de 1939),
Obras Escogidas, t. II.
La revolución socialista tiene por objetivo liberar las
fuerzas productivas. La transformación de la propiedad
individual en propiedad colectiva socialista dentro de la agricultura
y la artesanía, y de la propiedad capitalista en propiedad
socialista dentro de la industria y el comercio privados, libera
necesariamente y en gran medida las fuerzas productivas. Se crean
así las condiciones sociales para un inmenso desarrollo
de la producción industrial y agrícola.
Discurso ante la Conferencia Suprema de Estado
(25 de enero de 1956).
Estamos realizando no sólo una revolución en el
sistema social: la transformación de la propiedad privada
en propiedad social, sino también una revolución
en la técnica: la transformación de la producción
artesanal en producción moderna, mecanizada y en gran escala.
Ambas revoluciones se hallan ligadas entre sí. En la agricultura,
dadas las condiciones de nuestro país, la cooperativización
debe preceder al empleo de la gran maquinaria (en los países
capitalistas la agricultora se desarrolla de modo capitalista).
De ahí que en ningún cave podamos considerar la
industria y la agricultora, la industrialización socialista
y la transformación socialista de la agricultura, como
dos cosas separadas y aisladas una de otra, ni podamos destacar
una y subestimar la otra.
Sobre el problema de la cooperativización agrícola
(31 de julio de 1955),
[Obras Escogidas, t. V].
El nuevo sistema social acaba de establecerse y su consolidación
requiere tiempo. No se puede suponer que el nuevo sistema, junto
con establecerse, quede totalmente consolidado, cosa que es imposible.
Se irá consolidando paso a paso. Para su consolidación
definitiva, es necesario no sólo llevar a cabo la industrialización
socialista del país y perseverar en la revolución
socialista en el frente económico, sino también
realizar una lucha revolucionaria socialista y una educación
socialista constantes y arduas en los frentes político
e ideológico. Aparte de ello, se requiere la contribución
de diversos factores internacionales.
Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido
Comunista de China sobre el Trabajo de Propaganda
(12 de marzo de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
En China, la lucha para afianzar el sistema socialista, la lucha
para decidir si vencerá el socialismo o el capitalismo,
llevará todavía un período histórico
muy largo. Pero todos debemos comprender que el nuevo sistema,
el socialista, será consolidado ineluctablemente. Construiremos
un país socialista con una industria, una agricultura,
una ciencia y una cultura modernas.
Ibíd.
El número de intelectuales hostiles
a nuestro Estado es muy reducido. Les disgusta nuestro Estado,
la dictadura del proletariado, y suspiran por la vieja sociedad.
Cuando se les presenta la oportunidad, provocan disturbios e intentan
derrocar al Partido Comunista y restaurar la vieja China. Entre
el camino proletario y el burgués, entre el camino socialista
y el capitalista, optan tercamente por el última. Y como
este camino es impracticable, en realidad están dispuestos
a entregarse al imperialismo, al feudalismo y al capitalismo burocrático.
Estos individuos se encuentran en los círculos políticos,
industriales y comerciales, culturales y docentes, científico-tecnológicos
y religiosos, y son extremadamente reaccionarios.
Ibíd.
Problema serio es la educación del campesinado. La economía
campesina es dispersa, y la socialización de la agricultura,
a juzgar por la experiencia de la Unión Soviética,
requerirá un tiempo largo y un trabajo minucioso. Sin la
socialización de la agricultura, no habrá un socialismo
completo y sólido.
Sobre la dictadura democrática popular
(30 de junio de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
Debemos tener la convicción de que, primero, las grandes
masas campesinas están dispuestas a marchar paso a paso
por el camino socialista bajo la dirección del Partido,
y, segundo, el Partido es capaz de dirigir al campesinado por
este camino. Estos dos puntos constituyen la esencia de la cuestión,
la corriente principal.
Sobre el problema de la cooperativización agrícola
(31 de julio de 1955),
[Obras Escogidas, t. V].
Los organismos dirigentes de las cooperativas deben establecer
en su seno el predominio de los campesinos pobres y los nuevos
campesinos medios de la capa inferior, dejando como fuerza auxiliar
a los antiguos campesinos medios de la capa inferior y a los antiguos
y nuevos campesinos de la capa superior. Sólo así
se podrá, en conformidad con la política del partido,
alcanzar la unidad entre los campesinos pobres y los medios, consolidar
las cooperativas, fomentar la producción y llevar a cabo
correctamente la transformación socialista de todo el campo.
De otra manera, será imposible la unidad entre los campesinos
medios y los campesinos pobres, la consolidación de las
cooperativas, el desarrollo de la producción y la transformación
socialista de todo el campo.
Nota de introducción al artículo
"Cómo el predominio en la cooperativa agrícola
de
Wutang cantón de Kaoshan distrito de Changsha, pasó
de los campesinos medios a los campesinos pobres"
[Septiembre y diciembre de] (1955),
El auge socialista en el campo chino
[Obras Escogidas, t. V].
Es necesario unirse con los campesinos medios, y es erróneo
no hacerlo. Mas, en quién deben apoyarse la clase obrera
y el Partido Comunista en las zonas rurales para unirse con los
campesinos medios y llevar a cabo la transformación socialista
de todo el campo? Desde luego que únicamente en los campesinos
pobres. Así fue cuando se desplegó la lucha contra
los terratenientes y se realizó la reforma agraria, y así
es hoy, cuando se desarrolla la lucha contra los campesinos ricos
y los de más elementos capitalistas para llevar a cabo
la transformación socialista de la agricultora. En las
etapas iniciales de ambos períodos revolucionarios, los
campesinos medios se muestran vacilantes. Resuelven incorporarse
a la revolución sólo después de percibir
la tendencia general de los acontecimientos y el próximo
triunfo de la revolución. Los campesinos pobres deben trabajar
entre los campesinos medios y ganárselos, para que la revolución
vaya ampliándose de día en día hasta la victoria
final.
Nota de introducción al artículo
"La lección del surgimiento de la 'cooperativa de
los campesinos medios' y la 'cooperativa de los
campesinos pobres' en el distrito de Fúan"
[Septiembre y diciembre de](1955),
El auge socialista en el campo chino
[Obras Escogidas, t. V].
Entre los campesinos acomodados se observa una grave tendencia
al capitalismo. Esta tendencia se extenderá como una inundación
si descuidamos en lo más mínimo nuestro trabajo
político entre los campesinos, ya sea durante el movimiento
de cooperativización o durante un muy largo periodo posterior.
Nota de introducción al artículo
"Es necesario luchar resueltamente
contra la tendencia al capitalismo"
[Septiembre y diciembre de](1955),
El auge socialista en el campo chino
[Obras Escogidas, t. V].
El movimiento de cooperativización agrícola ha sido,
desde su comienzo mismo, una seria lucha ideológica y política.
No se puede crear ninguna cooperativa sin pasar por esta lucha.
Para poder construir un sistema social completamente nuevo en
el sitio del viejo sistema, hay que limpiar el lugar. Invariablemente,
los residuos de las viejas ideas que reflejan el viejo sistema
subsisten por largo tiempo en la conciencia de la gente, y no
ceden con facilidad. Una cooperativa, después de establecida,
tiene que pasar por muchas otras luchas antes de llegar a su consolidación.
Incluso entonces, puede fracasar apenas relaje sus esfuerzos.
Nota de introducción al artículo
"Una grave lección"
[Septiembre y diciembre de](1955),
El auge socialista en el campo chino
[Obras Escogidas, t. V].
Durante los últimos años, las fuerzas espontáneas
del capitalismo han venido aumentando diariamente en el campo;
en todas partes, han surgido nuevos campesinos ricos y muchos
campesinos medios acomodados procuran hacerse campesinos ricos.
Por otro lado, multitud de campesinos pobres siguen en la miseria
por escasez de medios de producción: algunos han endeudado
y otros han vendido su sierra o la han arrendado. Si se deja que
esta tendencia siga su curso, se irá agravando día
a día la polarización en el campo. Los campesinos
que hayan perdido su tierra y los que continúen en la pobreza,
se quejarán de que hacemos poco para salvarlos de la ruina
o ayudarlos a salir de las dificultades. También se sentirán
descontentos con nosotros los campesinos medios acomodados que
se dirigen hacia el capitalismo, pues jamás podremos satisfacer
sus demandas, a menos que, queramos emprender el camino capitalista.
En tales circunstancias, puede permanecer sólida la alianza
obrero-campesina? Claro que no. Este problema sólo puede
resolverse sobre una base nueva, lo cual significa efectuar paso
a paso la transformación socialista de toda la agricultura,
simultáneamente con la realización gradual de la
industrialización socialista y de la transformación
socialista de la artesanía y de la industria y el comercio
capitalistas. En otras palabras, significa realizar la cooperativización
y eliminar en el campo la economía de los campesinos ricos
y la economía individual, para que prospere conjuntamente
toda la población rural. Sostenemos que ésta es
la única manera de consolidar la alianza obrero-campesina.
Sobre el problema de la cooperativización agrícola
(31 de julio de 1955),
[Obras Escogidas, t. V].
Por planificación total entendemos una planificación
que tenga en cuenta a nuestros seiscientos millones de habitantes.
Al formular los planes, manejar los asuntos o considerar los problemas,
debemos partir del hecho de que China tiene una población
de seiscientos millones de personas, hecho que no podemos olvidar
jamás.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
Además de la dirección del Partido, es factor decisivo
nuestra población de seiscientos millones. Más gente
significa mayor riqueza de ideas, más entusiasmo y más
energía. Las masas populares nunca han estado como ahora
tan animadas y tan llenas de audacia y combatividad.
Presentación de una cooperativa
(15 de abril de 1958).
Entre otras características de la población de seiscientos
millones de China, se destaca su pobreza y desnudez. Esta parece
una cosa malo, pero en realidad es buena. La pobreza impulse el
anhelo de cambio, de acción, de revolución. En una
hoja de papel en blanco, desnuda, se pueden escribir las palabras
más nuevas y hermosas y pintar los cuadros más originales
y bellos.
Ibíd.
Después de conquistada la victoria de la revolución
china en todo el país y resuelto el problema agrario, existirán
todavía dos contradicciones fundamentales en China. La
primera, de orden interno, es la contradicción entre la
clase obrera y la burguesía; la segunda, de orden externo,
en la contradicción entre China y los países imperialistas.
En consecuencia, luego de la victoria de la revolución
democrática popular, el Poder estatal de la república
popular dirigida por la clase obrera no debe debilitarse, sino
fortalecerse.
Informe ante la II Sesión Plenaria del Comité Central
elegido
en el VII Congreso Nacional del Partido Comunista de China
(5 de marzo de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
No quieren ustedes abolir el Poder estatal? Si, queremos, pero
no ahora; no podemos hacerlo todavía.
Por qué? Porque aún existe el imperialismo, porque
aún existe la reacción interior, porque aún
hay clases en el país. Nuestra tarea actual es fortalecer
el aparato del Estado del pueblo -- principalmente el ejército
popular, la policía popular y los tribunales populares
-- a fin de consolidar la defensa nacional y proteger los intereses
del pueblo.
Sobre la dictadura democrática popular
(30 de junio de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
Nuestro Estado es una dictadura democrática popular dirigida
por la clase obrera y basada en la alianza obrero-campesina. Para
qué esta dictadura? Su primera función es reprimir,
dentro del país, a las clases y elementos reaccionarios,
a los explotadores que oponen resistencia a la revolución
socialista y a los que sabotean nuestra construcción socialista;
es decir, resolver las contradicciones internas entre nosotros
y el enemigo. Por ejemplo, entra en el radio de acción
de nuestra dictadura arrestar y condenar a cierto número
de elementos contrarrevolucionarios, y privar por un tiempo determinado
de derechos electorales y libertad de expresión a los terratenientes
y capitalistas burocráticos. Para mantener el orden público
y defender los intereses de las masas populares, es necesario
igualmente ejercer la dictadura sobre los ladrones, bandas de
malhechores y otros elementos perniciosos que alterar seriamente
el orden público. La segunda función de esta dictadura
es defender a nuestro país de la subversión y posible
agresión de los enemigos exteriores. En este caso, la dictadura
toma sobre sí la tarea de resolver la contradicción
externa entre nosotros y el enemigo. El objetivo de la dictadura
es proteger a todo el pueblo para que pueda dedicarse al trabajo
pacífico y transformar a China en un país socialista
con una industria, una agricultura, una ciencia y una cultura
modernas.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
La dictadura democrática popular necesita la dirección
de la clase obrera, porque la clase obrera es la más perspicaz,
la más desinteresada y la más consecuentemente revolucionaria.
Toda la historia de la revolución prueba que, sin la dirección
de la clase obrera, la revolución fracasa, y que, con su
dirección, la revolución triunfa.
Sobre la dictadura democrática popular
(30 de junio de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
La dictadura democrática popular se base en la alianza
de la clase obrera, el campesinado y la pequeña burguesía
urbana y, principalmente, en la alianza de los obreros y los campesinos,
porque estas dos clases constituyen del 80 al 90 por ciento de
la población de China. El derrocamiento del imperialismo
y de los reaccionarios kuomintanistas se debe principalmente a
la fuerza de estas dos clases. La transición de la nueva
democracia al socialismo depende principalmente de la alianza
de estas dos clases.
Ibíd.
La lucha de clases, la lucha por la producción y la experimentación
científica son los tres grandes movimientos revolucionarios
para construir un poderosos país socialista. Constituyen
una garantía real de que los comunistas se verán
libres del burocratismo e inmunes al revisionismo y el dogmatismo,
y permanecerán siempre invencibles; una garantía
segura de que el proletariado, en unión con las amplias
masas trabajadoras, podrá llevar adelante la dictadura
democrática. Si no se desplegaran estos movimientos y se
permitiera salir a escena a los terratenientes, campesinos ricos,
contrarrevolucionarios, elementos nocivos y monstruos y demonios,
mientras nuestros cuadros cerraran los ojos y muchos, en vez de
distinguir entre los enemigos y nosotros, llegaran hasta colaborar
con ellos y fueran corrompidos, divididos y desmoralizados por
ellos, y, en consecuencia, fueran arrastrados al campo enemigo
o los enemigos lograran infiltrarse en nuestras filas, y si muchos
de nuestros obreros, campesinos e intelectuales cayeran víctimas
de las tácticas blandas o duras del enemigo, entonces no
haría falta mucho tiempo, tal vez unos cuantos años,
o una década, o varias décadas a lo sumo, para que
se produjera fatalmente una restauración contrarrevolucionaria
a escala nacional, el partido marxista-leninista se transformara
en partido revisionista o en partido fascista, y toda China cambiara
de color.
Nota a los Siete buenos documentos de la provincia de Chechiang
acerca de la participación de los cuadros en el trabajo
manual
(9 de mayo de 1963),
citada en el artículo
"Acerca del falso comunismo de Jruschov
y sus lecciones históricas para el mundo."
La dictadura democrática popular emplea dos métodos.
Con los enemigos, emplea la dictadura, es decir, no les permite,
por el período que sea necesario, tomar parte en las actividades
políticas y los obliga a obedecer las leyes del Gobierno
Popular, a trabajar y a transformarse mediante el trabajo en gente
nueva. Con el pueblo, por el contrario, emplea la democracia y
no la coacción; es decir, le permite participar en las
actividades políticas y no lo obliga a hacer esto o aquello,
sino lo educa y persuade por medios democráticos.
Discurso de clausura en la II Sesión del Primer Comité
Nacional
de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino
(23 de junio de 1950).
Bajo la dirección del Partido Comunista, el pueblo chino
está desplegando un vigoroso movimiento de rectificación
a fin de lograr que el socialismo en nuestro país se desarrolle
rápidamente y sobre una base aún más sólida.
Se trata de un gran debate desplegado en la ciudad y el campo,
sobre cuestiones tales como el camino socialista frente al capitalista,
el sistema fundamental del Estado y sus importantes principios
políticos, el estilo de trabajo de los cuadros del Partido
y del Gobierno y el bienestar del pueblo, un debate a escala nacional
que se desarrolla en forma dirigida, libremente, presentando hechos
y argumentos, un debate con miras a resolver correctamente las
contradicciones reales en el seno del pueblo que exigen solución
inmediata. Este es un movimiento socialista por la autoeducación
y la autotransformación del pueblo.
Discurso en la reunión del Soviet Supremo de
la URSS en conmemoración del 40 aniversario
de la Gran Revolución Socialista de Octubre
(6 de noviembre de 1957).
La grandiosa labor de construcción nos plantea tareas extraordinariamente
arduas. Aunque nuestro Partido tiene más de diez millones
de militantes, ellos no constituyen sino una exigua minoría
de la población total del país. En nuestros organismos
estatales y otras instituciones públicas, una gran parte
del trabajo tenemos que confiarlo a trabajadores qué no
militan en el Partido. Si no sabemos apoyarnos en las masas populares,
si no sabemos colaborar con los trabajadores que no militan en
el Partido, no podremos cumplir bien nuestro trabajo. A la vez
que seguimos fortaleciendo la unidad de todo el Partido, debemos
continuar reforzando la unidad de todas las nacionalidades, clases
democráticas, partidos democráticos y organizaciones
populares, fortaleciendo y ampliando nuestro Frente Unico Democrático
Popular. En cualquier sector de nuestro trabajo, debemos eliminar
concienzudamente cualquier manifestación negativa que perjudique
la unidad entre el Partido y el pueblo.
Discurso de apertura en el VIII Congreso
Nacional del Partido Comunista de China
(15 de septiembre de 1956)
[Obras Escogidas, t. V].
IV. EL TRATAMIENTO CORRECTO
DE LAS CONTRADICCIONES
EN EL SENO DEL PUEBLO
Existen ante nosotros dos tipos de contradicciones sociales: contradicciones
entre nosotros y el enemigo y contradicciones en el seno del pueblo.
Estos dos tipos de contradicciones son de naturaleza completamente
distinta.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
Para comprender acertadamente los dos diferentes tipos de contradicciones,
es necesario, ante todo, precisar qué se entiende por pueblo
y qué por enemigo. (...) En la etapa actual, período
de edificación del socialismo, integran el pueblo todas
las clases, capas y grupos sociales que aprueban y apoyan la causa
de la construcción socialista y participan en ella; son
enemigos del pueblo todas las fuerzas y grupos sociales que oponen
resistencia a la revolución socialista y se muestran hostiles
a la construcción socialista o la sabotean.
Ibíd.
En las condiciones actuales de China, las contradicciones en el
seno del pueblo comprenden las contradicciones dentro de la clase
obrera, dentro del campesinado y dentro de la intelectualidad;
las contradicciones entre la clase obrera y el campesinado, entre
los obreros y campesinos, por una parte, y los intelectuales,
por otra; las contradicciones entre la clase obrera y los demás
trabajadores, por una parte, y la burguesía nacional, por
otra; las contradicciones dentro de la burguesía nacional,
etc. Nuestro Gobierno Popular es un gobierno que representa realmente
los intereses del pueblo, un gobierno que sirve al pueblo. Sin
embargo, entre él y las mesas populares también
existen ciertas contradicciones. Estas incluyen las contradicciones
entre los intereses estatales, los intereses colectivos y los
intereses individuales, entre la democracia y el centralismo,
entre dirigentes y dirigidos, y entre el estilo burocrático
de trabajo de ciertos trabajadores gubernamentales y las masas.
Todas éstas también son contradicciones en el seno
del pueblo. Hablando en términos generales, las contradicciones
en el seno del pueblo existen sobre la base de la identidad fundamental
de los intereses de éste.
Ibíd.
Las contradicciones entre nosotros y el enemigo son antagónicas.
En el seno del pueblo, las contradicciones entre las masas trabajadoras
no son antagónicas, mientras que las contradicciones entre
la clase explotada y la explotadora, además de su aspecto
antagónico, tienen su aspecto no antagónico.
Ibíd.
Cómo juzgar, en el marco de la vida política de
nuestro pueblo, si son correctas o erróneas nuestras palabras
y actos? Consideramos que, con arreglo a los principios de nuestra
Constitución, la voluntad de la aplastante mayoría
de nuestro pueblo y las posiciones políticas comunes proclamadas
en varias ocasiones por los partidos y grupos políticos
de nuestro país, se pueden formular, en términos
generales, los siguientes criterios:
1) Las palabras y actos deben contribuir a unir, y no a dividir,
a los pueblos de nuestras distintas nacionalidades;
2) Deben favorecer, y no perjudicar, la transformación
y la construcción socialistas;
3) Deben contribuir a consolidar, y no a minar o debilitar, la
dictadura democrática popular;
4) Deben contribuir a afianzar, y no a socabar o debilitar, el
centralismo democrático;
5) Deben contribuir a fortalecer, y no a destacar o debilitar,
la dirección del Partido Comunista;
6) Deben favorecer, y no perjudicar, la unidad socialista internacional
y la unidad de los pueblos de todo el mundo amantes de la paz.
De estos seis criterios, los más importantes son el camino
socialista y la dirección del Partido.
Ibíd.
La eliminación de los contrarrevolucionarios es una lucha,
una contradicción, entre nosotros y el enemigo. Dentro
del pueblo, hay gentes que consideran esta cuestión desde
un punto de vista algo distinto. Dos tipos de personas tienen
criterios diferentes del nuestro. Las que, con una mentalidad
derechista, en vez dé establecer una distinción
entre nosotros y el enemigo, toman al enemigo por gente nuestra;
consideran amigos a los que las grandes masas miran como enemigos.
Las que, con una mentalidad izquierdista, exageran el alcance
de las contradicciones entre nosotros y el enemigo hasta el punto
de tomar como tales ciertas contradicciones en el seno del pueblo
y considerar contrarrevolucionarias a personas que en realidad
no lo son. Ambas concepciones son erróneas. Con ninguna
de ellas se puede tratar correctamente el problema de la eliminación
de los contrarrevolucionarios, ni apreciar en su justo valor nuestra
labor a este respecto.
Ibíd.
Las contradicciones cualitativamente diferentes sólo pueden
resolverse por métodos cualitativamente diferentes. Por
ejemplo: la contradicción entre el proletariado y la burguesía
se resuelve por medio de la revolución socialista; la contradicción
entre las masas populares y el sistema feudal, por medio de la
revolución democrática; la contradicción
entre las colonias y el imperialismo, por medio de la guerra revolucionaria
nacional ; la contradicción entre la clase obrera y el
campesinado en la sociedad socialista, por medio de la colectivización
y la mecanización de la agricultura; las contradicciones
en el seno del Partido Comunista, por medio de la crítica
y la autocrítica; la contradicción entre la sociedad
y la naturaleza, por medio del desarrollo de las fuerzas productivas.
(...) Resolver contradicciones diferentes por métodos diferentes
es un principio que los marxista-leninistas deben observar rigurosamente.
Sobre la contradicción
(agosto de 1937),
Obras Escogidas, t. I.
Las contradicciones entre nosotros y el enemigo y las existentes
en el seno del pueblo, por ser de diferente naturaleza, deben
resolverse por diferentes métodos. En pocas palabras, en
cuanto a las primeras, la cuestión es establecer una distinción
clara entre nosotros y el enemigo, y en cuanto a las segundas,
establecer una distinción precisa entre lo correcto y lo
erróneo. Por supuesto que distinguir entre nosotros y el
enemigo es también cuestión de distinguir entre
lo correcto y lo erróneo. Por ejemplo, la cuestión
de precisar quién tiene razón: nosotros o los reaccionarios
interiores y exteriores, el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo
burocrático, se refiere asimismo a distinguir entre lo
correcto y lo erróneo, pero se diferencia, por su naturaleza,
de las cuestiones relativas a lo correcto y lo erróneo
en el seno del pueblo.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
Los problemas de carácter ideológico y los problemas
de controversia en el seno del pueblo, pueden resolverse únicamente
por el método democrático, por medio de la discusión,
la crítica, la persuasión y educación, y
no por métodos coactivos o represivos.
Ibíd.
A fin de poder dedicarse fructíferamente a la producción
y al estudio y vivir en un ambiente de orden, el pueblo exige
que su Gobierno y los dirigentes de la producción y de
las organizaciones culturales y educativas dicten apropiadas disposiciones
administrativas con carácter obligatorio. Es de sentido
común que sin ellas resulta imposible mantener el orden
público. Las órdenes administrativas y el método
de persuasión y educación se complementan mutuamente
en la solución de las contradicciones en el seno del pueblo.
Las disposiciones administrativas dictadas con el fin de mantener
el orden público, deben ir acompañadas de la persuasión
y educación, ya que, en muchos casos, aquéllas no
dan resultado por sí solas.
Ibíd.
La burguesía y la pequeña burguesía exteriorizarán
indefectiblemente su ideología. Se expresarán, obstinadamente
y por todos los medios posibles, en las cuestiones políticas
e ideológicas. No se puede esperar que no procedan así.
No debemos impedir mediante coacción que se manifiestan;
al contrario, debemos permitirles que lo hagan y, al mismo tiempo,
debatir con ellos y someterlos a una crítica adecuada.
Está fuera de dude que debemos criticar las ideas erróneas
de toda índole. Por supuesto que es inadmisible abstenerse
de criticar las ideas equivocadas, contemplar con indiferencia
cómo se difunden por todas partes y permitirles monopolizar
el mercado. Todo error debe ser criticado y toda hierba venenosa,
arrancada. Sin embargo, la crítica no ha de ser dogmática;
no hay que emplear el método metafísico, sino esforzarse
por aplicar el método dialéctico. Lo que se necesita
es análisis científico y argumentos plenamente convincentes.
Ibíd.
Es necesario criticar los defectos del pueblo, (...) pero al hacerlo,
debemos adoptar verdaderamente la posición del pueblo y
hablar llenos del ardiente deseo de protegerlo y educarlo. Tratar
a los camaradas como a enemigos es pasarse a la posición
del enemigo.
Intervenciones en el Foro de Yenán sobre Literatura y Arte
(mayo de 1942),
Obras Escogidas, t. III.
La contradicción y la lucha son universales y absolutas,
pero los métodos para resolver las contradicciones, esto
es, las formas de lucha, varían según el carácter
de las contradicciones. Algunas contradicciones tienen un carácter
antagónico abierto, mientras otras no. De acuerdo con el
desarrollo concreto de las cosas, algunas contradicciones, originalmente
no antagónicas, se desarrollan y transforman en antagónicas,
mientras otras, originalmente antagónicas, se desarrollan
y transforman en no antagónicas.
Sobre la contradicción
(agosto de 1937),
Obras Escogidas, t. I.
En circunstancias regulares, las contradicciones en el seno del
pueblo no son antagónicas. Sin embargo, pueden llegar a
serlo si no las tratamos como es debido o si aflojamos nuestra
vigilancia y nos adormecemos políticamente. En un país
socialista, semejante caso no pasa de ser, por lo común,
un fenómeno parcial y transitorio. Esto se explica porque
ya se ha abolido el sistema de explotación del hombre por
el hombre y los intereses del pueblo son, en lo fundamental, idénticos.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
En nuestro país, la contradicción entre la clase
obrera y la burguesía nacional pertenece a la categoría
de las contradicciones en el seno del pueblo. La lucha de clases
entre la clase obrera y la burguesía nacional es, en general,
una lucha de clases dentro de las filas del pueblo, porque la
burguesía nacional de China tiene un doble carácter.
En el período de la revolución democrático-burguesa,
su carácter era, por un lado, revolucionario y, por el
otro, conciliador. En el período de la revolución
socialista, uno de los aspectos de su carácter es la explotación
de la clase obrera para obtener ganancias, y el otro, su apoyo
a la Constitución y su disposición a aceptar la
transformación socialista. La burguesía nacional
se diferencia de los imperialistas, la clase terrateniente y la
burguesía burocrática. La contradicción entre
la clase obrera y la burguesía nacional, como contradicción
entre explotados y explotadores, es antagónica por naturaleza.
Sin embargo, en las condiciones concretes de China, esta contradicción
antagónica entre las dos clases, si la tratamos apropiadamente,
puede transformarse en no antagónica y ser resuelta por
medios pacíficos. Pero se convertirá en contradicción
entre nosotros y el enemigo si no la tratamos como es debido,
si no aplicamos la política de unirnos con la burguesía
nacional, criticarla y educarla, o si la burguesía nacional
no acepta esta política nuestra.
Ibíd.
La rebelión contrarrevolucionaria en Hungría, en
1956, es un caso en que los reaccionarios dentro de un país
socialista, en confabulación con los imperialistas y explotando
las contradicciones en el seno del pueblo, fomentaron disensiones
y provocaron desórdenes, en el intento de alcanzar sus
designios conspirativos. Merece la atención de todos esta
lección de los acontecimientos de Hungría.
Ibíd.
V. GUERRA Y PAZ
La guerra, que ha existido desde la aparición de la propiedad
privada y las clases, es la forma más alta de lucha para
resolver las contradicciones entre clases, naciones, Estados o
grupos políticos, cuando estas contradicciones han llegado
a una determinada etapa de su desarrollo.
Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de China
(diciembre de 1936),
Obras Escogidas, t. I.
La guerra es la continuación de la política. En
este sentido, la guerra es política, y es en sí
misma una acción política. No ha habido jamás,
desde los tiempos antiguos, ninguna guerra que no tuviese un carácter
político. (...)
Pero la guerra tiene sus características peculiares, y
en este sentido, no es igual a la política en general.
La guerra es la continuación de la política por
otros medios. Cuando la política llega a cierta etapa de
su desarrollo, más allá de la cual no puede proseguir
por los medios habituales, estalla la guerra para barrer el obstáculo
del camino. (...) Cuando sea eliminado el obstáculo y conseguido
nuestro objetivo político, terminará la guerra.
Mientras no se elimine por completo el obstáculo, la guerra
tendrá que continuar hasta que se logre totalmente el objetivo.
(...) Se puede decir entonces que la política es guerra
sin derramamiento de sangre, en tanto que la guerra es política
con derramamiento de sangre.
Sobre la guerra prolongada
(mayo de 1938),
Obras Escogidas, t. II.
La historia demuestra que las guerras se dividen en dos clases:
las justas y las injustas. Todas las guerras progresistas son
justas, y todas las que impiden el progreso son injustas. Los
comunistas nos oponemos a todas las guerras injustas, que impiden
el progreso, pero no estamos en contra de las guerras justas,
progresistas. Los comunistas, lejos de oponernos a estas últimas,
participamos activamente en ellas. En cuanto a las guerras injustas,
la Primera Guerra Mundial es un caso en que ambos bandos pelearon
por intereses imperialistas; por lo tanto, los comunistas del
mundo entero se opusieron resueltamente a ella. La forma de combatir
una guerra de este tipo es hacer cuanto se pueda por prevenirla
antes de que estalle y, si llega a estallar, oponer la guerra
a la guerra, oponer la guerra justa a la guerra injusta, siempre
que ello sea posible.
Ibíd.
En la sociedad de clases, las revoluciones y las guerras revolucionarias
son inevitables; sin ellas, es imposible realizar saltos en el
desarrollo social y derrocar a las clases dominantes reaccionarias
para que el pueblo conquiste el Poder.
Sobre la contradicción
(agosto de 1937),
Obras Escogidas, t. I.
La guerra revolucionaria es una antitoxina, que no sólo
destruirá el veneno del enemigo, sino que también
nos depurará de toda inmundicia. Toda guerra justa, revolucionaria,
está dotada de una fuerza inmensa, capaz de transformar
muchas cosas o abrir el camino a su transformación. La
guerra chino-japonesa transformará a China y al Japón.
Siempre que China persista en la Guerra de Resistencia y en el
frente único, el viejo Japón será convertido
en un nuevo Japón, y la vieja China, en una nueva China,
y tanto en China como en el Japón hombres y cosas se transformarán
en el curso de esta guerra y después de ella.
Sobre la guerra prolongada
(mayo de 1938),
Obras Escogidas, t. II.
Todos los comunistas tienen que comprender esta verdad: El Poder
nace del fusil.
Problemas de la guerra y de la estrategia
(6 de noviembre de 1938),
Obras Escogidas, t. II.
La tarea central y la forma más alta de toda revolución
es la tome del Poder por medio de la fuerza armada, es decir,
la solución del problema por medio de la guerra. Este principio
marxista-leninista de la revolución tiene validez universal,
tanto en China como en los demás países.
Ibíd.
Sin la lucha armada, en China no habrá lugar para el proletariado,
ni para el pueblo, ni para el Partido Comunista, y la revolución
no podrá triunfar. Es en medio de guerras revolucionarias
que nuestro Partido se ha desarrollado, consolidado y bolchevizado
en los dieciocho años pasados; sin la lucha armada, el
Partido Comunista no habría llegado a ser lo que es hoy.
Ningún camarada del Partido debe olvidar jamás esta
experiencia que hemos pagado con sangre.
Presentación de 'El Comunista'
(4 de octubre de 1939),
Obras Escogidas, t. II.
Según la teoría marxista del Estado, el ejército
es el principal componente del Poder estatal. Quienquiera que
desee tomar el Poder estatal y retenerlo, tiene que contar con
un poderoso ejército. Cierta gente nos ridiculiza calificándonos
de partidarios de la teoría de la omnipotencia de la guerra.
Sí, somos partidarios de la teoría de la omnipotencia
de la guerra revolucionaria; eso no es malo; es bueno, marxista.
Con sus fusiles, los comunistas rusos crearon el socialismo. Nosotros
crearemos una república democrática. La experiencia
de la lucha de clases en la era del imperialismo nos demuestra
que sólo mediante la fuerza del fusil la clase obrera y
las demás masas trabajadoras pueden derrotar a la burguesía
y la clase terrateniente armadas; en este sentido cabe afirmar
que sólo con el fusil se puede transformar el mundo entero.
Problemas de la guerra y de la estrategia
(6 de noviembre de 1938),
Obras Escogidas, t. II.
Somos partidarios de la abolición de la guerra; no deseamos
la guerra. Pero la guerra sólo se puede abolir mediante
la guerra. Para acabar con los fusiles, se debe empuñar
el fusil.
Ibíd.
La guerra, ese monstruo de matanza entre los hombres, será
finalmente liquidada, en un futuro no lejano, por el progreso
de la sociedad humano. Pero sólo hay un medio para eliminarla:
oponer la guerra a la guerra, oponer la guerra revolucionaria
a la guerra contrarrevolucionaria, oponer la guerra revolucionaria
nacional a la guerra contrarrevolucionaria nacional y oponer la
guerra revolucionaria de clase a la guerra contrarrevolucionaria
de clase. (...) Cuando la sociedad humana llegue a una etapa en
que sean eliminados las clases y los Estados, ya no habrá
guerras, contrarrevolucionarias o revolucionarias, injustas o
justas. Esa será la era de la paz eterna para la humanidad.
Al estudiar las leyes de la guerra revolucionaria partimos de
la aspiración a eliminar todas las guerras. He aquí
la línea divisoria entre nosotros, los comunistas, y todas
las clases explotadoras.
Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de China
(diciembre de 1936),
Obras Escogidas, t. I.
Nuestro país y los demás países socialistas
necesitan la paz; también la necesitan los pueblos de todos
los países del mundo. Los únicos que ansían
la guerra y no quieren la paz son los grupos del capital monopolista
del puñado de países imperialistas, que se enriquecen
con la agresión.
Discurso de apertura en el VIII Congreso
Nacional del Partido Comunista de China
(15 de septiembre de 1956)
[Obras Escogidas, t. V].
Para lograr una paz duradera en todo el mundo debemos continuar
desarrollando nuestra amistad y colaboración con todos
los países hermanos del campo socialista y reforzar nuestra
unidad con todos los países amantes de la paz. Tenemos
que esforzarnos por establecer relaciones diplomáticas
normales, sobre la base del respeto reciproco a la integridad
territorial y a la soberanía de la igualdad de derechos
y del provecho mutuo, con todos los países que deseen vivir
en paz con nosotros. Tenemos que prestar activo apoyo al movimiento
de liberación e independencia nacionales en los países
de Asia, Africa y América Latina, así como al movimiento
por la paz y a las luchas justas de todos los países del
mundo.
Ibíd.
En cuanto a los países imperialistas, debemos unirnos también
con sus pueblos y esforzarnos por coexistir pacíficamente
con estos países, comerciar con ellos y conjurar toda posible
guerra. Sin embargo, de ningún modo debemos abrigar ideas
ilusorias respecto a ellos.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
Deseamos la paz. Sin embargo, si el imperialismo se empeña
en desencadenar una guerra, no tendremos otra alternativa que
tomar la decisión de combatir hasta el final y reemprender
después nuestra construcción. Si se teme la guerra
todos los días, qué hacer cuando ésta finalmente
se produzca? Primeramente, he dicho que el viento del Este prevalece
sobre el viento del Oeste y que la guerra no estallará,
y ahora agrego esta explicación acerca de la situación
que surgirá en caso de estallar la guerra. De este modo,
ambas posibilidades han sido tomadas en cuenta.
Intervención en la Conferencia de Representantes
de los Partidos Comunistas y Obreros de Moscú
(18 de noviembre de 1957).
En todos los países se discute ahora si estallará
o no una tercera guerra mundial. Frente a esta cuestión,
también debemos estar espiritualmente preparados y examinarla
de modo analítico. Estamos resueltamente por la paz y contra
la guerra. No obstante, si los imperialistas insisten en desencadenar
una guerra, no debemos sentir temor. Nuestra actitud ante este
asunto es la misma que ante cualquier otro desorden: en primer
lugar, estamos en contra, en segundo, no lo tememos. Después
de la Primera Guerra Mundial apareció la Unión Soviética,
con doscientos millones de habitantes; después de la Segunda
Guerra Mundial surgió el campo socialista, que abarca a
novecientos millones de seres. Puede afirmarse que si, a pesar
de todo, los imperialistas desencadenan una tercera guerra mundial,
otros centenares de millones pasarán inevitablemente al
lado del socialismo, y a los imperialistas no les quedará
ya mucho espacio en el mundo; incluso es probable que se derrumbe
por completo todo el sistema imperialista.
Sobre el tratamiento correcto de las
contradicciones en el seno del pueblo
(27 de febrero de 1957)
[Obras Escogidas, t. V].
Provocar disturbios, fracasar, volver a provocar disturbios, fracasar
de nuevo, y así hasta la ruina: ésta es la lógica
de los imperialistas y de todos los reaccionarios del mundo frente
a la causa del pueblo, y nunca marcharán en contra de esta
lógica. Esta es una ley marxista. Cuando decimos que el
imperialismo es feroz, queremos decir que su naturaleza nunca
cambiará, que los imperialistas nunca dejarán de
lado sus cuchillas de carnicero ni se convertirán jamás
en Budas, y así hasta su ruina.
Luchar, fracasar, volver a luchar, fracasar de nuevo volver otra
vez a luchar, y así hasta la victoria: ésta es la
lógica del pueblo, y él tampoco marchará
jamás en contra de ella. Esta es otra ley marxista. La
revolución del pueblo ruso siguió esta ley, y la
ha seguido también la revolución del pueblo chino.
Desechar las ilusiones, prepararse para la lucha
(14 de agosto de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
La victoria de ningún modo debe hacernos relajar la vigilancia
ante las frenéticas maquinaciones de los imperialistas
y sus lacayos, que tratan de tomar venganza. Quienquiera que relaje
la vigilancia quedará desarmado políticamente y
se verá reducido a una posición pasiva.
Discurso pronunciado en la Reunión Preparatoria
de la Nueva Conferencia Consultiva Política
(15 de junio de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
Los imperialistas y sus lacayos, los reaccionarios chinos, no
se resignarán a su derrota en esta tierra nuestra.
Seguirán confabulándose para combatir al pueblo
chino por todos los medios posibles. Por ejemplo, enviarán
subrepticiamente sus agentes a nuestro país para sembrar
discordias y provocar disturbios. Eso es indudable; jamás
se olvidarán de hacerlo. Otro ejemplo: los imperialistas
instigarán a los reaccionarios chinos, e incluso les brindarán
el concurso de sus propias fuerzas, para bloquear los puertos
de China. Esto lo harán siempre que les sea posible. Además,
si aún ansían aventuras, enviarán parte de
sus tropas a invadir u hostigar nuestras zonas fronterizas, cosa
que tampoco es imposible. Todo esto debemos tenerlo plenamente
en cuenta.
El mundo progresa y el futuro es brillante; nadie puede cambiar
esta tendencia general de la historia. Debemos realizar entre
el pueblo una propaganda constante sobre los progresos del mundo
y su futuro luminoso, para que adquiera confianza en la victoria.
Sobre las negociaciones de Chungching
(17 de octubre de 1945),
Obras Escogidas, t. IV.
Los mandos y combatientes del Ejército Popular de Liberación
de ningún modo deben relajar ni en lo más mínimo
su voluntad de combate; toda idea que tienda a relajar la voluntad
de combate o a subestimar al enemigo, es errónea.
Informe ante la II Sesión Plenaria del Comité Central
elegido
en el VII Congreso Nacional del Partido Comunista de China
(5 de marzo de 1949),
Obras Escogidas, t. IV.
VI. EL IMPERIALISMO Y TODOS LOS REACCIONARIOS
SON TIGRES DE PAPEL
Todos los reaccionarios son tigres de papel. Parecen terribles,
pero en realidad no son tan poderosos. Visto en perspectiva, no
son los reaccionarios sino el pueblo quien es realmente poderoso.
Conversación con la corresponsal
norteamericana Anna Louise Strong
(agosto de 1946),
Obras Escogidas, t. IV.
Así como en el mundo no hay nada sin doble naturaleza (ésta
es la ley de la unidad de los contrarios), también el imperialismo
y todos los reaccionarios tienen un doble carácter: son
a la vez tigres auténticos y tigres de papel. En la historia,
antes de conquistar el Poder y durante algún tiempo después
de haberlo conquistado, la clase de los esclavistas, la clase
terrateniente feudal y la burguesía eran vigorosas, revolucionarias
y progresistas; eran tigres auténticos. Pero, con el tiempo,
como sus contrarios -- la clase de los esclavos, el campesinado
y el proletariado -- crecían y se fortalecían gradualmente,
luchaban contra ellas y se volvían más y más
formidables, estas clases gobernantes se transformaron poco a
poco en su reverso, se transformaron en reaccionarias en retrógradas,
en tigres de papel, y finalmente fueron derrocadas, o serán
derrocadas, por el pueblo. Las clases reaccionarias, retrógradas
y decadentes conservaban este doble carácter incluso en
la lucha a muerte que el pueblo sostenía contra ellas.
Por una parte, eran tigres auténticos, devoraban a la gente,
la devoraban por millones y decenas de millones. La causa de la
lucha popular atravesaba un período de dificultades y penalidades
y un camino lleno de recodos. En China, para destruir la dominación
del imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático
el pueblo chino necesitó más de cien años
y perdió decenas de millones de vidas antes de lograr la
victoria en 1949. Miren! No eran tigres vivos, tigres de hierro,
tigres auténticos? Sin embargo, al final se transformaron
en tigres de papel, tigres muertos, tigres de requesón
de soya. Estos son hechos históricos. No ha visto u oído
contar la gente tales hechos? En verdad ha habido millares y decenas
de millares de ellos! Millares y decenas de millares! Por lo tanto,
el imperialismo y todos los reaccionarios, mirados en su esencia,
en perspectiva, desde el punto de vista estratégico, deben
ser considerados como lo que son: tigres de papel. En esto se
base nuestro concepto estratégico. Por otra parte, también
son tigres vivos, tigres de hierro, tigres auténticos,
que devoran a la gente. En esto se base nuestro concepto táctico.
Intervención en la reunión del buro Político
del Comité Central
del Partido Comunista de China, celebrada en Wuchang
(1° de diciembre de 1958),
véase la nota explicativa a la
Conversación con la corresponsal
norteamericana Anna Louise Strong
Obras Escogidas, t. IV.
He dicho que todos los reaccionarios, tenidos por fuertes, no
son más que tigres de papel. La razón es que viven
divorciados del pueblo. Miren! No era Hitler un tigre de papel?
No fue acaso derribado? También dije que el zar de Rusia,
el emperador de China y el imperialismo japonés fueron
todos tigres de papel. Como saben ustedes, todos ellos han sido
derribados. El imperialismo norteamericano no ha sido derribado
aún y tiene la bomba atómica. Estoy seguro de que
asimismo será derribado. También es un tigre de
papel.
Intervención en la Conferencia de Representantes
de los Partidos Comunistas y Obreros de Moscú
(18 de noviembre de 1957).
Levantar una piedra para dejarla caer sobre los propios pies es
un dicho con que los chinos describimos el comportamiento de ciertos
estúpidos. Los reaccionarios de todos los países
pertenecen a esta especie de estúpidos. En fin de cuentas,
sus persecuciones contra el pueblo revolucionario no sirven sino
para ampliar e intensificar aún más las revoluciones
populares. Acaso las persecuciones del zar de Rusia y Chiang Kai-shek
contra los pueblos revolucionarios no cumplieron precisamente
esta función propulsora en las grandes revoluciones rusa
y china?
Discurso en la reunión del Soviet Supremo de
la URSS en conmemoración del 40 aniversario
de la Gran Revolución Socialista de Octubre
(6 de noviembre de 1957).
El imperialismo norteamericano invadió Taiwán, territorio
de nuestro país, y lo ocupa desde hace ya nueve años.
Recientemente, ha enviado sus fuerzas armadas a invadir y ocupar
el Líbano. Los EE.UU. han establecido, a lo largo del mundo,
centenares de bases militares en un gran número de países.
El territorio chino de Taiwán, el Líbano y todas
las bases militares de los EE.UU. en territorios extranjeros son
como dogales echados al cuello del imperialismo norteamericano.
Son los mismos norteamericanos, y nadie más, quienes fabricaron
esos dogales, se los echaron al cuello y entregaron los extremos
de las sogas al pueblo chino, a los pueblos árabes y a
los demás pueblos del mundo, que aman la paz y se oponen
a la agresión. Mientras más tiempo permanezcan en
esos lugares los agresores norteamericanos, más irán
apretándose los dogales en torno a su cuello.
Discurso en la Conferencia Suprema de Estado
(8 de septiembre de 1958).
El imperialismo no vivirá mucho porque perpetra toda clase
de infamias. Sostiene con obstinación a los reaccionarios
de los distintos países, hostiles a los pueblos. Ocupa
por la fuerza muchas colonias, semicolonias y bases militares.
Amenaza la paz con una guerra atómica. De esta manera,
forzada por el imperialismo, más del 90 por ciento de la
población mundial se está alzando o se alzará
en masa a la lucha contra él. Pero el imperialismo aún
está vivo; todavía hace y deshace en Asia, Africa
y América Latina. En el mundo occidental, los imperialistas
siguen oprimiendo a las masas populares de sus propios países.
Esta situación ha de cambiar. Es tarea de los pueblos del
mundo entero poner término a la agresión y opresión
que realiza el imperialismo, principalmente el imperialismo norteamericano.
Entrevista con un corresponsal de la Agencia de Noticias Sinjua
(29 de septiembre de 1958).
Con su despótica actuación en todas partes, el imperialismo
norteamericano se ha convertido en el enemigo de los pueblos del
mundo y se ha aislado cada vez más. Nadie que se niegue
a ser esclavo se dejará atemorizar por las bombas atómicas
y de hidrógeno en manos de los imperialistas norteamericanos.
La marejada de indignación de los pueblos del mundo entero
contra los agresores norteamericanos es irresistible. La lucha
de los pueblos del mundo contra el imperialismo norteamericano
y sus lacayos logrará indefectiblemente victorias aún
mayores.
Declaraciones de apoyo al pueblo panameño en su justa
lucha patriótica contra el imperialismo norteamericano
(12 de enero de 1964).
Si los grupos del capital monopolista de los EE.UU. se obstinan
en llevar adelante su política de agresión y guerra,
llegará inevitablemente el día en que sean ahorcados
por los pueblos del mundo. Igual suerte correrán los cómplices
de los EE.UU.
Discurso en la Conferencia Suprema de Estado
(8 de septiembre de 1958).
En el curso de un largo período hemos llegado a formarnos
este concepto para la lucha contra el enemigo: estratégicamente,
debemos desdeñar a todos nuestros enemigos, pero tácticamente,
debemos tomarlos muy en serio. Es decir, al considerar el todo,
debemos despreciar al enemigo, pero tenerlo muy en cuenta en cada
una de las cuestiones concretes. Si no despreciamos al enemigo
al considerar el todo, caeremos en el error de oportunismo. Marx
y Engels no eran más que dos personas, pero ya en su tiempo
declararon que el capitalismo seria derribado en todo el mundo.
Sin embargo, al enfrentar las cuestiones concretes y a cada uno
de los enemigos en particular, si no los tomamos muy en serio,
cometeremos el error de aventurerismo. En la guerra, las batallas
sólo pueden ser dadas una por una y las fuerzas enemigas,
aniquiladas parte por parte. Las fábricas sólo pueden
construirse una a una. Los campesinos sólo pueden arar
la tierra parcela por parcela. Incluso al comer pasa lo mismo.
Desde el punto de vista estratégico, tenemos en poco el
comer una comida: estamos seguros de poder terminarla. Pero en
el proceso concreto de comer, lo hacemos bocado por bocado. No
podemos engullir toda una comida de un golpe. Esto se llama solución
por partes. Y en la literatura militar se llama destruir las fuerzas
enemigas por separado.
Intervención en la Conferencia de Representantes
de los Partidos Comunistas y Obreros de Moscú
(18 de noviembre de 1957).
Estimo que la situación internacional ha llegado ahora
a un nuevo punto de viraje. Actualmente hay dos vientos en el
mundo: el viento del Este y el viento del Oeste. Reza un dicho
chino: O el viento del Este prevalece sobre el del Oeste, o el
viento del Oeste prevalece sobre el del Este. Creo que la situación
actual se caracteriza por que el viento del Este prevalece sobre
el viento del Oeste. Es decir, las fuerzas del socialismo ya han
llegado a ser abrumadoramente superiores a las del imperialismo.
Ibíd.
VII. ATREVERSE A LUCHAR
Y A CONQUISTAR LA VICTORIA
Pueblos de todo el mundo, uníos y derrotad a los agresores
norteamericanos y a todos sus lacayos! Pueblos de todo el mundo,
tened coraje, atreveos a luchar, desafiad las dificultades y avanzad
en oleadas. Así el mundo entero pertenecerá a los
pueblos. Los monstruos de toda especie serán liquidados.
Declaración en apoyo al pueblo del Congo (L)
contra la agresión de Los EE.UU.
(28 de noviembre de 1964).
El Partido Comunista de China, habiendo hecho una apreciación
serene de la situación internacional y nacional a la luz
de la ciencia del marxismo-leninismo, comprendía que todos
los ataques de los reaccionarios internos y externos no sólo
debían sino que podían ser desbaratados. Al aparecer
en el cielo nubarrones oscuros, señalamos que esto no era
sino un fenómeno temporal, que la oscuridad pasaría
pronto y saldría el sol.
La situación actual y nuestras tareas
(25 de diciembre de 1947),
Obras Escogidas, t. IV.
En la historia de la humanidad, toda fuerza reaccionaria a punto
de perecer se lanza invariablemente a una última y desesperada
embestida contra las fuerzas revolucionarias; a menudo, algunos
revolucionarios se dejan engañar durante cierto tiempo
por este poderío aparente que encubre las entrañas
podridas, y no logran ver el hecho esencial de que el enemigo
se aproxima a su fin, en tanto que ellos mismos se acercan a la
victoria.
El punto de viraje en la Segunda Guerra Mundial
(12 de octubre de 1942),
Obras Escogidas, t. III.
Si ellos (el Kuomintang) combaten, los liquidaremos definitivamente.
Así es como se presentan las cosas: si nos atacan y los
destruimos, se sentirán satisfechos; si los destruimos
un poco, un poco satisfechos; si los destruimos más, más
satisfechos todavía; si los destruimos por completo, completamente
satisfechos. Los problemas de China son complejos, y nuestros
cerebros deben funcionar también con cierta complejidad.
Si nos atacan, combatiremos en respuesta; combatiremos para conquistar
la paz.
Sobre las negociaciones de Chungching
(17 de octubre de 1945),
Obras Escogidas, t. IV.
Si el enemigo nos ataca y las condiciones son favorables para
combatirlo, nuestro Partido actuará ciertamente en defensa
propia para liquidarlo resuelta, definitiva, cabal y totalmente
( no lanzarse al combate temerariamente, sino con la seguridad
de vencer). De ningún modo debemos dejarnos intimidar par
la arrogancia de los reaccionarios.
Circular del Comité Central del Partido Comunista de
China sobre Las negociaciones de paz con el Kuomintang
(26 de agosto de 1945),
Obras Escogidas, t. IV.
En lo que concierne a nuestro deseo, no quisiéramos combatir
ni un solo día. Pero si las circunstancias nos obligan