La Nueva Democracia y el
Socialismo (1917-hoy)
Las principales potencias antagonizan
en la repartición y control de las colonias, la rebatiña
los lleva a enfrentarse en la Primera Guerra Mundial (1914-1919).
La Entente conformada por Inglaterra, Francia y Rusia, con apoyo
de Estados Unidos e Italia, vencen a las Potencias de Europa Central:
Alemania, Austro-Hungría y su aliado Turquía. La
Revolución Bolchevique (Octubre 1917) lleva a la práctica
la toma del poder por parte de la clase obrera en la URSS.
Se presenta una gran crisis económica
mundial del capitalismo (1929). El descontento del reparto mundial
de la primera guerra y el surgimiento del régimen nazista
en Alemania y fascista en Italia desencadenan la segunda guerra
mundial (1939-1945). La URSS con apoyo de Estados Unidos, Inglaterra
y Francia (Los Aliados) vencen a Alemania, Italia, Japón
y a España que era su apoyo (El Eje).
La URSS con un gran sacrificio en vidas
humanas y de recursos consigue derrotar al Hitler con un apoyo
de última hora de Estados Unidos y Gran Breteña.
Sin embargo, el beneficiario final fueron los Estados Unidos que
no tuvieron mayores bajas humanas y de recursos.
Como forma para manejar los problemas
internacionales después de la guerra conformaron la Organización
de Naciones Unidas -ONU .
Se inicia entonces una puja entre el
socialismo y el capitalismo en la arena internacional. En la producción,
en la lucha por el sistema económico y social, en los asuntos
espaciales y en la cultura.
Como consecuencia del avance del socialismo
y la pugna entre los imperialistas, en China también la
clase obrera llega al poder y una serie de países establecen
el socialismo y se integran el Bloque Socialista (URSS, Albania,
Alemania Democrática, Polonia, Bulgaria, Rumania, Hungría,
Checoslovaquia, Yugoslavia, China Popular, Corea del Norte, Cuba,
China Popular, Mongolia y Vietnam. Le siguen otros países
de Asia y Africa y es acompañada por la liberación
que consiguen algunos países del colonialismo imperial
de Inglaterra (India -1945-, Paquistán -1947-, Birmania
y Sri Lanka -1948-, Malasia -1957-); de Francia (Argelia -1955-62),
España ( ), Portugal ( ), Holanda ( ), se constituye la
III Internacional. Angola, Mozambique y Guinea Bissau. Corea,
1953.
Al agudizarse el enfrentamiento entre
las potencias capitalistas y el mundo socialista se empezó
a hablar de la Guerra Fría . En 1948 con el apoyo de la
ONU es reconocido oficialmente el Estado de Israel.
En 1957 se produce un gran revés
del socialismo soviético de la URSS, a la muerte de Stalin;
Niñita Krushov desmonta las bases del socialismo. China,
Mao Tse-tung y el PCCh inician una polémica que se mantiene
de 1957 hasta 1964 , fecha desde la cual el PCCh condenó
al PCUS de revisionista y posteriormente con el retiro de la ayuda
soviética, la invasión a Hungría y Checoeslovaquia
denunció a la URSS como socialimperialista.
La Revolución Cubana triunfa
en 1959.
Con el objeto de contrarrestar el revisionismo y a nivel interno
evitar la restauración, Mao y el PCCh, organizan en el
plano económico el desarrollo de las Comunas Populares
y a nivel político, social y de la supraestructura la Revolución
Cultural en la República Popular China, que durante diez
años (1966-1976), buscó acercar las relaciones sociales
a las transformaciones económicas.
En este marco se producen el Movimiento
Obrero Estudiantil de Francia, 1968 y la invasión de la
URSS a Checoslovaquia .
El capitalismo mueve sus fichas, deponen a Sukarno, 300.000 comunistas
muertos, 1970. Allende hace ensayos populistas en Chile (1973)
que terminan en una fuerte represión.
En 1975 los Estados Unidos son derrotados en Vietnam, Laos y Camboya
y en otras regiones del mundo, pero las revoluciones cayeron en
manos del expansionismo soviético, que las convirtió
en dominio expansionista. Donde la nueva dirección de la
URSS se mide palmo a palmo en el terreno militar a los EEUU, hasta
el punto que descuida la producción, cayendo cada vez en
una mayor dependencia de occidente que finalmente lleva a que
Gorbachov abiertamente presenta a la URSS como capitalista y desarrolla
la perestroika (apertura) y la glasnot (transparencia), cuyo efecto
final es la división de la URSS en varios estados y la
pérdida de su fuerza como potencia de primer orden en 1989.
Estos hechos son seguidos con pasos
parecidos en China Popular a la muerte de Mao en 1976, cuando
Teng Sia-ping toma las riendas del poder y restaura el capitalismo
también en China.
Hoy Estados Unidos es la primera potencia,
pretende convertirse en potencia hegemónica, pero la Comunidad
Europea, China y los países del tercer mundo le dificultan
su pretensión. En Asia tuvo un gran descalabro con los
modelos económicos que impulsó bajo el nombre de
los “tigres asiáticos”. Cuando lanza la guerra
del petróleo en Irak encuentra una decidida resistencia
que le está complicando sus planes imperialistas.
Las Comunas Populares, La Revolución
Cultural y la Restauración
En 1958 por medio del Plan del Gran Salto Adelante, superando
los quinquenios anteriores y el modelo soviético de las
empresas estatales (sovjoses) Mao Tsetung y el PCCh instituyeron
las Comunas Populares con base al Modelo de Tachai para la agricultura
y Taching para la industria. En tres meses y unos días,
120 millones de familias de 740.000 cooperativas agrícolas
se integraron en 26.000 Comunas Populares. En Diciembre se les
estableció como organizaciones con el doble carácter
de rural y urbano. Estos modelos, y similares, superaron las limitaciones
territoriales -cantonales o regionales- de las cooperativas, desarrollaron
obras hidráulicas (regadío y electricidad) y prestaron
servicios multifacéticos (operaciones agrícolas,
industriales y de intercambio). Las Comunas integraron el campo
y la ciudad; llevaron a los intelectuales y personas de la cultura
a vincularse directamente a la producción masiva (pies
descalzos); fusionaron teoría y práctica, combinaron
las labores productivas con la educación y, en general,
el trabajo físico con el mental; acercaron los niveles
generacionales, vincularon a los jóvenes con los adultos
y adultos mayores en la llamada triple integración; a las
autoridades nacionales con las regionales y locales; y a los jefes
políticos civiles con los militares . Potenciando las fuerzas
productivas (entre otros la mano de obra, la maquinaria, las materias)
y las relaciones de producción (formas de distribución
de la riqueza), produciendo como resultado el entusiasmo colectivo
y en definitiva, anticipando las metas económicas trazadas
en los planes quinquenales, llegando a resultados que no tienen
precedentes , a ultranza del bloqueo que aplicaron las potencias
.
La lucha se profundizó con la
Gran Revolución Cultural Proletaria, como los revisionistas
tienen, a su favor, la tradición y costumbres de un largo
pasado y la posición dominante del imperialismo en el mundo,
Mao en 1966 y los revolucionarios en el partido llamaron a los
miembros del partido y a las masas a "cañonear el
cuartel general", a criticar las políticas capitalistas
y a derrocar a quienes trataban de imponerlas, y a estudiar y
aplicar el marxismo tomando la iniciativa para crear nuevas cosas
socialistas que pudieran profundizar las transformaciones.
El objetivo inmediato de la Revolución
Cultural fue derrocar los líderes del partido que trataban
de llevar a China por el camino capitalista, entre ellos contra
Liu Chao Chi. Pero, había una meta más profunda:
transformar la concepción del mundo, para que el pueblo
pudiera comprender mejor la diferencia entre el marxismo y el
revisionismo. Esto significó que había que transformar
la forma de pensar, junto con las relaciones económicas
y sociales que estas ideas representaron.
Las batallas iniciales de la Revolución
Cultural las libraron los Guardias Rojos: intrépidos estudiantes
y jóvenes quienes atendieron el llamado de Mao y el PCCh
para oponerse a algunos de los más poderosos personajes
de China. Mao exhortó a la clase obrera a tomar la iniciativa
en todo, fortalecer la capacidad del partido para dirigir, como
representante de los intereses de largo plazo de los trabajadores,
a la transformación de la sociedad y del mundo.
En enero de 1967, después de meses de reuniones y fuertes
debates para deslindar los campos, los rebeldes de las fábricas,
de las barriadas y de las escuelas de Shanghai, dirigidos por
miembros revolucionarios del partido, depusieron a la vieja administración
de la ciudad, la cual había sido una fortaleza de los seguidores
del camino capitalista, utilizando el sistema de la triple integración:
representantes de las organizaciones rebeldes, líderes
revolucionarios del partido y representantes del Ejército
Rojo. Las masas habían tomado el Poder de una manera omnímoda
y desde abajo. Para fines de 1968, se habían conformado
estos comités revolucionarios en todo el país.
Millones de jóvenes educados llevaron la Revolución
Cultural al campo. Muchos permanecieron allí. Los habitantes
de las ciudades que no trabajaban con las manos también
fueron por períodos de tiempo a trabajar en el campo, a
conocer a los campesinos y comprender mejor sus necesidades, y
a ayudar a transformar su propia concepción del mundo.
Una de las aplicaciones prácticas sobre estos procedimientos
fue la política de los médicos descalzos, otra más
las de los funcionarios del Estado que se vincularon a diferentes
provincias.
Comités de tres en uno de trabajadores,
técnicos y gerentes administraron las fábricas;
en los hospitales los comités los integraron los médicos,
los trabajadores y representantes de los pacientes. Como Mao enseñaba,
cuando se revoluciona el papel de los trabajadores en la producción,
cuando éstos empiezan a actuar como pensadores y administradores
y no sólo como un par de manos, y cuando se revoluciona
la forma de pensar de todos, también se desarrolla la producción.
En una refinería petrolera de Shanghai, cuyos gases contaminaban
el aire, los trabajadores estudiaron con detenimiento el problema,
incluidos los detalles más técnicos, y descubrieron
cómo reciclar los gases y usarlos para la manufactura de
los químicos que se usan en ropa, plásticos y medicinas.
Resultó no sólo más económico, sino
que las plantas fueron más rentables, y quedaran fondos
a para otras necesidades. Era mejor para la sociedad y para la
economía en su conjunto.
Las actividades culturales chinas,
como películas, obras de teatro, ópera, libros,
etc., eran un bastión de los seguidores del camino capitalista
y un remanente de la vieja sociedad, y su dominio de las ideas
y la concepción del mundo en la esfera de la cultura fue
un gran obstáculo para la mayor revolucionarización
de la sociedad. Mao dijo que "si el Ministerio de Cultura
rehúsa transformarse, tiene que cambiar su nombre por el
de ministerio de emperadores y reyes, generales y cortesanos,
de letrados y beldades, o de extranjeros de museo".
Chiang Ching avanzó como importante
líder del partido, jugó un papel importante dirigiendo
un levantamiento de masas para derrocar a los seguidores del camino
capitalista dondequiera que tenían el Poder. También
hizo una contribución especial a la revolución en
la cultura. La ópera fue muy popular y aún fue necesario
transformarla. En una reunión con 5.000 representantes
de compañías de ópera de todo el país,
lanzó una pregunta polémica: que si deseaban servir
a los intereses de las masas, o al puñado de seguidores
del camino capitalista que representaban la persistencia de los
males de la vieja sociedad. "Los cereales que comemos son
el producto del trabajo del campesino, los obreros hacen la ropa
que usamos y las casas que habitamos, y el Ejército Popular
mantiene guardia en los frentes de defensa nacional por nosotros,
y aún así no los representamos en el escenario.
¿Me permiten preguntarles qué posición de
clase toman ustedes los artistas?". La tarea central en la
ópera, dijo, era producir operas avanzadas como modelos
para la ópera y la cultura en general.
Con la Revolución Cultural,
se remozó completamente la enseñanza. Se establecieron
universidades en el campo, para que maestros y estudiantes pudieran
aprender unos de otros y de las masas y formar graduados con estrechos
lazos entre las masas y con entrenamiento científico y
tecnológico: en otras palabras, tanto rojos como expertos.
Mao Tsetung y el PCCh mantuvieron una
lucha constante contra el oportunismo y la restauración
; por el lado contrario, Liu Chao Chi, Lin Piao y Teng Sia Ping
mantuvieron un ataque a veces frontal, otras veces velado contra
la dirección del PCCh y Mao Tsetung.
Liu Chao Chi con base a que el aparato
burocrático del Estado no logró las metas del Gran
Salto Adelante, consiguió con base a la crítica
llegar a la Presidencia del Gobierno de China. Mao desde la dirección
del PCCh sustentado en la Revolución Cultural mostró
de cómo Liu Chao Chi estaba restaurando el capitalismo.
En el Gran Salto, a las dificultades burocráticas, muchas
debidas a la influencia soviética y al retiro abrupto del
apoyo, se unieron una serie de calamidades naturales (sequías,
inundaciones). Mao, asumió nuevamente el poder del Estado
Chino con el apoyo de Lin Piao, quien fue nombrado sucesor de
Mao Tse tung.
Sin embargo, Lin Piao con la idea de
hacer ver a Mao como un genio, propagó el acatamiento sin
basarlo en la crítica y alejado de la situación
económica y de la lucha de clases, llegando, de esa forma,
a continuar la política de Liu Chao Chi de seguir el camino
revisionista de la URSS.
En 1976 a la muerte de Mao, Teng Sia Ping y la burguesía
dan un golpe de Estado, deteniendo a la dirección comunista
del partido, a quienes llamó la “banda de los cuatro”
y terminando con la Revolución Cultural.